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En el Reino Unido...vie 17 de febrero, 2006 - 22:47 |
Estado de ánimo: Aburrido Seguridad de entrada: PUBLICO Música actual: Kotipelto - Reasons |
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Un día, un pordiosero, un hombre al que a simple vista se notaba que la vida le había castigado material y espiritualmente y al que no podía irle peor, se acercó a la ventanilla de un lujoso Jaguar detenido en un semáforo y ocupado por un elegante y próspero caballero. En ese momento, el mendigo, entabla el siguiente diálogo: “Señor, ¿podría regalarme 10 libras para comer?”, dice el mendigo. El pordiosero, sorprendido, se sube al impresionante automóvil y, ya en camino, pregunta: “Disculpe, señor, ¿no se enojará su esposa al ver llegar a alguien como yo y que, encima, se siente en su mesa a comer?” ¡TOING! )X [ Enlace | 7 comentarios ] del.icio.us Estrella este post
Chistes, Europe
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La de espantos y el oso del día de hoy...jue 16 de febrero, 2006 - 13:09 |
Estado de ánimo: Hambriento Seguridad de entrada: PUBLICO Música actual: Slash\'s Snakepit - Been there lately |
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Esta mañana me desperté a las 8 y lo noté porque levanté mi celular para ver la hora. En realidad, me causó cierta molestia porque sólo había dormido 6 horas… En fin, estaba boca abajo y volteando hacie la izquierda: Me había despertado la luz del sol directa en mi cara. Volteé mi cabeza hacia el frente, como tapándola con la almohada, cuando súbitamente sentí como si alguien, lentamente, se levantara de la cama. Pude, incluso, sentir cómo el colchón se alzaba del lado derecho. La verdad es que no pensé en nada extraordinario. El primer pensamiento que cruzó por mi mente, fue el de que mi madre había entrado a mi cuarto; por lo cual, sentí un poco de “coraje”. Ese sentimiento fue el que me impulsó a voltear para verla… pero me quedé con las ganas porque no la vi a ella ni a nadie. Y estoy totalmente seguro de lo que sentí porque el sueño se me espantó enseguida, con la luz del sol. Después, ni dos minutos habían pasado, cuando sonó el teléfono. TUVE que contestar y resultó que era del banco… ¡rayos! ¡¿Por qué no se dan cuenta que, en horas pico, sus tarjetahabientes trabajan al igual que ellos?! Buen argumento que daré la próxima vez que llamen… Anyways… Contesté de muy mala manera, reconozco que me porté muy grosero, pero sí me molestó que llamaran a esa hora de la madrugada, no es la primera vez que me despiertan; y es que, al menos para mí, el sueño es sagrado. En fin, me preguntaron si me podían dejar un teléfono, a lo que interrumpí la pregunta para decir “¡Sí, deme el número!”, y bueno… Pobre sujeto, finalmente, sólo cumple órdenes, me dio el número y yo sólo decía “ahá, ahá, ahá” porque no estaba copiando nada. Al final de la conversación, me dijo: -“¿Lo molesto con el número telefónico que le acabo de dictar?”... Pues ésas fueron la de espantos y la del oso de esta mañana. Saludos a todos, que tengan un buen día. [ Enlace | 15 comentarios ] del.icio.us Estrella este post
Life, Axl
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Ooohh, sí...mar 14 de febrero, 2006 - 09:50 |
Estado de ánimo: Optimista Seguridad de entrada: PUBLICO Música actual: Sonata Arctica - The rest of the sun belongs to me (bonus track) |
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Pues creo que hace un tiempo que no hago de una entrada de mi blog, una verdadera entrada de tipo “diario”. Me siento muy contento por el cómo me ha ido. Hay ciertos momentos (y hubo, verdaderamente, ciertos momentos) en los que hasta las más insignificantes pequeñeses, tienen el peso de una piedra del tamaño de tu más fiel confidente: la luna. Sólo que sin su brillo y esplendor. Anyways… Creo que en pocos días; pero, durante días, experimenté una “fiebre” de pensamiento y un “humo” de vista… La primera no me permitía tener pensamientos fríos para poder solucionar mis problemas y el segundo no me dejaba ver con claridad mi situación. Un círculo vicioso, sin duda. Mis problemas eran fríos y el calor de mis pensamientos, evidentemente ardía en la medida que generaba ese “humo” al tocar mis problemas. Finalmente, acudí a la magia de la concentración, mi mejor medicina. Y lo logré. La fiebre se ha ido, el humo ha desaparecido y yo me siento de lo más contento. Mentiría si dijera que todos mis problemas se han ido, pero sí puedo decir que, a los que restan, los solucionaré del mismo modo que hice con la gran mayoría del principio: la frialdad y la tenacidad que siempre me han distinguido. En fin. Cambiando de tema, esta mañana son las inscripciones. Finalmente el semestre más importante de mi “carrera”. Tal vez, más allá de tener la importancia que debería, se proyecta en mis pensamientos como el más motivante. En fin… Hoy es San Valentín y creo que, sin querer, me preparé para esta ocasión. Iré a ver a mis amigos, como siempre trato de hacerlo, de compartir tiempo con ellos, con mis amigas también, y bueno… Es sólo una fecha, cierto, pero no deja de ser una ocasión especial para muchos. Así que felicidades. Me resta desearles un gran día, hoy y siempre, lleno de amor, amistad, cariño y todo. A mis conocidos, a los que no, a todos. Mis mejores deseos y todo mi cariño y apreciación. A propósito, a los lectores de mi blog, les ofrezco una disculpa. Estarán de acuerdo conmigo que, con el costal lleno, no se puede correr por la pradera. Así que esperen, muy pronto, más de aquello que he venido citando hasta hace un par de semanas. Un beso y un abrazo. Hasta entonces. P.D. sweety… luv ya, hunny. how is it goin’? it’s freakin’ cold’ere! ya commin to hug me?? [ Enlace | 13 comentarios ] del.icio.us Estrella este post
Life, Europe
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bullshit!! fuckin' bullshit!!sáb 11 de febrero, 2006 - 20:30 |
Estado de ánimo: Decepcionado Seguridad de entrada: PUBLICO Música actual: Nightwish - Higher than hope |
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Tanto tiempo… Todo, en vano… ¡qué descepción! ¡Qué rabia! ¡Qué tristeza! ¡Llegó la hora de arrancar el problema desde su raíz! [ Enlace | 6 comentarios ] del.icio.us Estrella este post
Life, Europe, School
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Hey... psssst...!vie 10 de febrero, 2006 - 17:20 |
Estado de ánimo: Alegre Seguridad de entrada: PUBLICO Música actual: Depeche Mode - Personal Jesus |
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Sweety!! ¿Dónde estás? miss ya a lot…! p=. [ Enlace | 13 comentarios ] del.icio.us Estrella este post
Me, Life
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El Rey Midaslun 06 de febrero, 2006 - 20:22 |
Estado de ánimo: Enfermo Seguridad de entrada: PUBLICO Música actual: Labyrinth - Save me |
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¡Qué día tan más patético! ¡ESTOY CARGADÍSIMO DE ESTÁTICAAAA! Me tomó 10 minutos estacionar el carro (por la cadena del cajón); luego, para acabarla de fastidiar, se me cayó la llave al suelo (o sea, AL SUELO... the 1st enemy!), me dio toques, luego me volvió a dar toques, y así... Hasta que me aguanté y la levanté. )..: Luego, cerrar el carro… Resultó que hasta en la cadera sentí un shock por cerrar la puerta… Subí a mi casa y no pude abrir. Tuve que tocar el timbre para que me abrieran la puerta, tuve que pedir que me abrieran la puerta de mi habitación, me dio toques prender la lámpara… Eso sin contar que cuando me despedí de un amigo, le di toques en la mano… ¡YAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA! ¬¬ ¡Me duele la cabeza de tantos shocks! )...: P.D. Gracias a quienes me dejaron mensajito por el messenger. Quise responderles, pero ya estaban desconectados. Además, apenas puedo tocar el teclado sin darme un shock con el recubrimiento de las bocinas de la lap… ¡maldito acero! [ Enlace | 10 comentarios ] del.icio.us Estrella este post
Life
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Sports Sunday!!dom 05 de febrero, 2006 - 14:11 |
Estado de ánimo: Emocionado Seguridad de entrada: PUBLICO Música actual: Labyrinth - The right sign |
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Hoy es domingo de deportes: Lazio VS. AC Milan (Arriba Milan, gracias) Seattle Seahawks VS. Pittsburgh Steelers Veremos cómo Pittsburgh despedaza a Seattle… ¡en vivo desde NFL Channel! Por otro lado, y para mi fortuna, el Barça perdió contra el Atlético Madrid… ¡Real Madrid, estamos cerca y te llevo en el corazón! Pasen una linda tarde. [ Enlace | 86 comentarios ] del.icio.us Estrella este post
Sports, Super bowl, Soccer, Football
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Bien plantado...vie 03 de febrero, 2006 - 23:52 |
Estado de ánimo: Triste Seguridad de entrada: PUBLICO Música actual: Pantera - Rise |
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No cabe duda que, cuando el destino quiere que tengas un mal día, VERDADERAMENTE se esmera porque así sea. Primero: Me disponía a salir al centro y primero se me olvidó mi llave, luego mi estéreo, luego mis lentes… ¡Maldita memoria! Segunda: Me quedé de ver con una persona muy especial y me dejó plantado… UNA HORA estuve esperando y haciendo el osote frente a todas las chicas del café. ¡Es más! Cerraron el café y mientras los empleados hacían corte de caja y los últimos clientes se iban, yo seguía ahí paradote. Tercera: Volví a casa, después de este lamentable suceso y me disponía a cenar en santa paz, y resultó que a mi madre se le había olvidado algo importante para mi cena Y YO TUVE QUE IRLO A COMPRAR. Cuarto: A esa hora a la que tuve que salir a comprar, no había tienda abierta, por lo cual tuve que caminar hasta una maldita tienda que queda lo suficientemente lejos como para caminar bastante, pero lo suficientemente cerca como para NO IR EN CARRO. Quinto: Vuelvo a casa y compré todo MENOS LO QUE IBA A COMPRAR. Repito: ¡Maldita memoria! Sexto: Se me habían olvidado las llaves… ¡Ya! ¡Por favor! Son 23:50…! ¡Que ya sea mañana! Ya no quiero que esto siga… Ya quiero que termine mi pseudo día. [ Enlace | 19 comentarios ] del.icio.us Estrella este post
Vida
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El Diario de Camila (Cap. III)jue 02 de febrero, 2006 - 12:00 |
Estado de ánimo: Cansado Seguridad de entrada: PUBLICO Música actual: Sonata Arctica - San Sebastian |
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Querido diario: No puedo creer lo que sucedió. Los hechos y las palabras están tan arraigados a mi memoria que no puedo escribirlo de otro modo. Me la pasé genial con Cristoff. Me invitó a cenar y hubo una plática entre nosotros que afianzó nuestra unión, probablemente, más que nunca. No obstante, el encuentro entre Cristoff y Víctor, fue de lo más aterrador. Jamás pensé que las cosas se fueran a dar de ese modo. Cristoff llegó por mí a la escuela, pero antes de eso, yo estaba platicando con Víctor y justo en el momento en el que él me puso su mano en mi hombro para despedirse, Cristoff vino y nos vio así. Honestamente, me sentía un poco incómoda; pero, por más que intenté portarme cortante con Víctor, él no cedió hasta que Cristoff llegó y me dijo: “¡Hola, mi amor!”. Corrió hacia mí en ese momento y me abrazó. Exclamó el tiempo que había pasado sin que nos viéramos y Víctor sólo se quedó viendo. Lo pude ver en una de tantas vueltas que me dio cuando me abrazó y cargó. Me bajó la presión porque noté la expresión de descontento en él. Creo que estaba celoso. Afortunadamente, no sudé, como es mi costumbre. Cuando Cristoff me bajó, me murmuró preguntándome qué hacía “ese tipo” tocándome el hombro. Sólo me hice la desentendida y le presenté a Víctor. Creo que Cristoff no pudo evitar mirarlo con ojos de competidor más que con ojos de indiferencia. Víctor, por otro lado, lo miró con esos ojos de supremacía que tanto me fascinan. Esa mirada me encantó, al mismo tiempo que me alarmó. Luego de que los presenté, Víctor tomó sus cosas y dijo que debía irse. Cristoff ni siquiera se inmutó. Ni siquiera se despidió de mí. Sólo se fue con un animoso “adiós”. Honestamente, me intriga el saber qué me dirá Víctor, porque estoy segura que algo me dirá al respecto. Querido diario: No estaba equivocada. Hoy, por primera vez, me molesté con Víctor. Cuando nos vimos y se acercó a saludarme, le ofrecí una disculpa en nombre de Cristoff por su actitud tan hostil. Víctor no dijo nada, sólo me preguntó que por qué salía con un sujeto así. Le pregunté a qué se refería y me dijo que no era el tipo de joven que mereciera una chica como yo. A decir verdad, no comprendo cuál fue la intención de ese comentario, pero no me gustó que Víctor hurgara en mi vida personal. No sé, creo que no tiene derecho. No aún. Hoy me he quedado toda la tarde pensando… ¿Verdaderamente estoy cometiendo un error al salir con Cristoff? Ayer, él me dijo que, sin importar cuántas ocupaciones tuviera, él me comprendía y me daría todo el tiempo que yo necesitara. “El amor entre nosotros, no podrá deteriorarse pese al tiempo, ése es un hecho”, recuerdo que comentó. Me agradó mucho el hecho de que me comprendiera, pero no puedo dejar de pensar que Víctor me demuestra con su actitud que conmigo quiere algo más allá de una amistad. La pregunta es: ¿somos amigos, nada más? En fin. Sí me siento molesta con él, pero nada que no olvide esta noche mientras medito con la almohada. …Viéndolo bien, no es con él con quien estoy molesta sino conmigo misma. ¿Cómo pude meterme en esto? ¿Por qué? ¿Por qué me metí en esto? ¿Por qué no quiero salir de esto? ¿Por qué no quiero que termine? Querido diario: El cumpleaños de Víctor se aproxima. No sé qué comprarle. Es tan extraño, tan difícil… Estoy harta de darle pretextos cuando me quiere acompañar a mi casa para irme a dar vueltas y vueltas al centro comercial tratando de hallar algo perfecto para él. Supongo que mañana seguiré buscando. Ya escuché los rumores en la clase acerca de nosotros. Efectivamente, Laura y Christopher nos vieron en el bar y dijeron que nos vieron besándonos. Iván sólo se acercó a molestarme para preguntarme si toco mis partes pensando en él. ¡Odio que me moleste de esa forma! ¡Es un vulgar imbécil! El sólo hecho de pensar en tocarme pensando en Víctor, se me hace de lo más vulgar e inaudito. Pero tampoco puedo negar que me da curiosidad por saber cómo hace el amor. Sí, creo que me comienza a atraer sexualmente. Hoy me amarré el dedo con Víctor, diciéndole que debía ver a una amiga de la secundaria, el día de mañana. Esta vez debo aprovechar cada segundo para ver qué le compraré. Querido diario: ¡Finalmente lo tengo! ¡Finalmente sé qué comprarle a Víctor! Ya le pregunté que qué hará ese día y me dijo que nada, que celebraría la noche siguiente con sus amigos, así que le invité a mi casa. Todo esto para hacerle una cena. Probablemente, no sea el gran detalle, excepto por el hecho de que yo misma le cocinaré y, además, le compré un carísimo vino alemán que, espero, le guste tanto como me costó. Me siento muy contenta. No sé por qué no se me ocurrió antes. Le dije que sería una cita formal, así que le pedí que se vistiera bien para la ocasión. Pondré velas en la mesa y crearé todo ese ambiente mágico y romántico que, estoy segura, lo dejará boquiabierto. Me pondré un vestido negro muy bonito que compré hace un par de años y que no he vuelto a usar, desde entonces. Me queda un día para enviar mi vestido a la tintorería, comprar la comida, las velas, unas flores para adornar y para limpiar mi casa. Estoy segura que Víctor quedará maravillado con mi sorpresa. No le dije que se trataba de una cena, de modo que no sé qué tenga en mente. Sólo espero que le guste. Querido diario: Al fin tengo todo lo que necesito y mi casa está limpia. Mañana recogeré mi vestido en la tintorería. Tengo todo preparado. Víctor no paraba de preguntarme de qué se trataba, pero afortunadamente no logró persuadirme para que se lo dijera. Parece que entendió que no le diré nada, así que espero que deje de preguntarme. Derek se acercó a mí, lo cual me tiene sorprendida, pues nunca hablamos. Me preguntó si me gustaba Víctor. Sólo se me ocurrió responderle con otra pregunta: “¿Por qué me preguntas eso?”, dije. “Mira, yo no sé si andan o no, pero sí te puedo decir que sé que tienes novio y que si sales con Víctor, es porque a tu novio le estás mintiendo. Sólo te hago esta pregunta porque quiero recordarte que una mentira sólo se puede tapar con otra mentira. Tarde o temprano, tu teatro se vendrá abajo. No lo olvides.” La verdad es que sí me puso a pensar. Aunque lo importante es que no estoy tapando una mentira con otra mentira, sino una mentira con una realidad. Aquí, el único que desconoce la situación es Cristoff, pero Víctor ya sabe que mi novio es aquél y que no pienso dejarlo. De cualquier modo, me tiene tranquila el que Cristoff no se lleve con ninguna de las chicas de la clase. Aun cuando la gente hable, dudo mucho, dudo que todo esto llegue a sus oídos. Me siento muy entusiasmada. Tanto, que hasta podría tener matices de euforia. Me alegro mucho de poder tener un diario por confidente. Y no sé qué vaya a suceder mañana. No sé cómo vaya a reaccionar Víctor. No sé si le vaya a gustar. No sé qué pasará entre nosotros. En fin. Mañana será otro día… el gran día. Querido diario: ¡No puedo esperar para escribir lo que sucedió! ¡Me siento perfecta! No obstante, también tengo mucho miedo: El día fue largo y lo comencé desde muy temprano. Me levanté para ir a la única clase que tenía. Allí, me encontré con Víctor. No lo felicité. Preferí dejarlo todo para el momento en que nos viéramos en mi casa. Acordamos la hora y ése fue todo el contacto que tuve con él en todo el día en la escuela. Fui por mi vestido y cuando lo recogí, me dispuse a ir a casa para comenzar a preparar todo. Antes de llegar, pasé por la tienda y decidí que lo mejor era comprar unas cervezas para continuar la celebración. Llegué a casa y saqué todas las cosas. De repente, me di cuenta que había una mosca sobrevolando el área del comedor. ¡No pude soportarlo! Tuve que rociar con insecticida hasta que verla caer. ¡Toda la casa apestaba a insecticida! Tuve que esperar dos horas para que se pasara el olor mientras mantenía las ventanas abiertas. Acto seguido, me dispuse a cocinar. Lo bueno de la comida italiana es que no es tan complicada de preparar y sabe muy rica. El problema es que faltaban cuatro horas para que Víctor llegara y yo apenas estaba terminando el postre. Al fin terminado el postre, me dispuse a bañarme para arreglarme. Hacía unas semanas atrás, compré un lindísimo juego de lencería que, estaba segura, no se notaría en el vestido. Y así fue. Me puse mis mejores cremas, me maquillé como para una noche de gala, me puse mi mejor desodorante, tardé una hora peinándome, me puse mi mejor perfume… Todo eso, después de arreglar la mesa, poner las flores, acomodar los portavelas, ponerles las velas rojas que había comprado y acomodar los platos, las copas y los cubiertos. Justo cuando terminé de ponerme la última rociada de perfume, el timbre sonó. ¡Era Víctor! Cuando salí, exclamó que lucía encantadora. Creo que me sonrojé… ¡qué ridículo! Uno más a la cuenta… Él también lucía guapísimo. Olía exquisito. Su traje hacía juego con la comida italiana; su corbata, con las velas y el color de su cabello, con mi vestido. ¡Todo era perfecto! En verdad se llevó una sorpresa cuando le dije que nos quedaríamos en casa. Me había preguntado si iríamos a alguna fiesta de gala: le dije que sí, que a la de su cumpleaños. A la fiesta de gala que yo misma le había organizado y en donde los invitados de honor éramos él y yo. Se puso muy feliz. Cuando llegamos a la mesa, le serví y cuando vio la botella de vino, sonrió y me dijo que ése era el único vino alemán que le gustaba. ¡Sentí un enorme alivio! No sé nada sobre vinos y no sabía si aquél le gustaría. Justo antes de comenzar la cena, prendí las velas y le pedí que se levantara. Lo felicité y le dije que expresé lo agradecida que me sentía por haberme dejado celebrarle su cumpleaños, que esperaba que le gustara su regalo. Sólo se acercó, me abrazó, después tomó mi cara con sus suaves manos y me besó. Sonrió y me dijo que estaba maravillado. ¡No podía sentirme más emocionada y complacida! La cena, obviamente, voló. Le gustó mucho. Comimos relativamente rápido y por eso se terminó rápido la comida, y junto con ello, el vino. Le dije que tenía unas cervezas y me aceptó. Comenzamos a beber mientras platicábamos y le pedí que mejor nos fuéramos a la sala. Una vez allí, nos sentamos cerca, platicamos y después me exclamó que se la estaba pasando muy bien. Después, me le quedé viendo. Un silencio absoluto nos envolvió. Me preguntó que por qué lo miraba así. Le respondí que porque quería algo. Me preguntó que de qué se trataba. Que qué quería. Le dije que quería que me besara como nunca. Comenzó a besarme. Sólo nos separábamos para beber más cerveza. Tal vez nos estábamos quitando el aliento mutuamente. Después de varios minutos, me dijo que se sentía un poco ebrio. ¡La verdad es que pensé que jamás me diría eso! Le dije que hacía un buen rato que yo me sentía un poco ebria. Al ver su pantalón, no pude evitar la tentación de tocarlo. En ese momento, él comenzó a tocar mis pechos. Eventualmente, bajó su mano hasta tocarme. La verdad es que la excitación me comenzaba a ganar. No sé qué estaba pensando. A tiempo pude negarme. Me preguntó que por qué, y sólo se me ocurrió darle el tonto argumento de que quería llegar virgen al matrimonio. Ignoro si lo entendió o no, pero si no, lo disimuló muy bien. La verdad es que me moría de ganas porque me hiciera el amor, pero no estaba segura de poder cargar con algo así en mi conciencia. Sigo sin estar segura. Pasaron las horas y yo seguía cuestionándome acerca de si entregarle mi virginidad a Víctor. Lo cierto es que, aun cuando ese pensamiento giraba entorno a mi cabeza, me la pasé muy bien. Pude lidiar con esa duda mientras disfrutaba de la presencia de un hombre como él. Finalmente, me dijo que se tenía ir. Lo acompañé a la entrada, me dio un beso, se subió a su camioneta y se fue. Creo que ya no se sentía ebrio. No noté ninguna anormalidad al verlo manejar. Sólo recuerdo que me quedé viendo cómo se iba. Antes de meterme a mi casa, noté que pasaban muchos autos y taxis. Parecía como si fuera media noche. Me la pasé de lo más genial que pude imaginar. Pero estoy muy asustada. Justo al recostarme, después de desmaquillarme, desvestirme y lavarme los dientes, recibí un mensaje en mi celular que me dejó fría: “¿Quién era el sujeto que salió de tu casa? Mañana estaré en tu casa a primera hora y espero una buena explicación al respecto. Atte. Cristoff” Son las 5:00 A.M. y recién recibí el mensaje. ¿Cómo pudo, Cristoff, ver a Víctor salir de mi casa? ¿Por qué no lo vi? ¿En dónde estaba? ¿Me estará espiando? No lo sé. De lo único de lo que estoy segura es de que tengo muy poco tiempo para inventarme un buen pretexto. De otro modo, todo se vendrá abajo. Me la pasé muy bien con Víctor, pero no quiero terminar a Cristoff. Lo quiero. Estoy muy asustada. Ni siquiera me atrevo a llamarle a su celular para preguntarle cómo sabe lo que vio. Si lo digo, estaré confirmando lo que, yo creo, negaré cuando lo vea. En fin. Ya veré qué pasa… [ Enlace | 8 comentarios ] del.icio.us Estrella este post
Cuentos
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Em... Pear...mar 31 de enero, 2006 - 22:21 |
Estado de ánimo: Inspirado Seguridad de entrada: PUBLICO Música actual: Guns N\' Roses - Knockin\' on heaven\'s door |
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It hasn’t been long since the last time we spent together. I truly feel like courageous enough to write these lines ‘cause I know you won’t read them. Perhaps this is the only one place where I’m safe from you. I could describe how it was when I met ya. I could tell everyone how disappointed I felt of myself ‘cause I didn’t feel like falling in love as I did with you. I could tell my story because this is my story. Sadly, I can’t. I think of you every day, every time still. You know my stuff. You know how many trouble surround me inside my goddamned mind. Yet, you’re far away from here and you think of me all the time. I feel like an intruder in your heart. You made me feel like this. But what can I do to get you off of my heart now? You made me make this decision and there’s no turning back. You pushed yourself down to avoid give your everything… you didn’t run successful, though. We’ve been wondering if this is divine justice. Is this for real or not? Are we truly getting what we truly deserve? I guess we are. Really. I cannot say if I’m doing things right ‘cause I always think I do. That’s my main goal. I’m not acting like this ‘cause I don’t wanna let ya down. I wouldn’t, and I won’t. I’ve been reading and listening to many many songs and I can assure I could dedicate you lots of ‘em. Is that what you really wanted? I don’t care if you feel like not being here when I do ‘cause it’s my heart who’s talkin’ to ya. Look at me. Look at my eyes and tell me what you see. Tell me those words you told me already once: my black eyes, the deepest star of the northern sky, the human being who doesn’t wanna be the kind of man you want him to be, but the kind of lover he wants to be. Lemme show ya off my stuff. Completely. “Mugroso” is your fav word and the only thing I can say if “screw ya!” “damn you!”. You know you say these things too. I write these lines exactly the same way you taught me to. Every nite, I read your poem to dream of you, that you’re there. With me, sharing your whole being with me ‘cause that’s what I want. I want you to be mine. Now you made me see your soul and your heart belong to me. I’m proud of it though it ain’t an act of greed. You couldn’t say that, you wouldn’t… EVER! From now on, ‘til the end of times… it’s you and me. …there wasn’t much in this heart of mine but even when there was a lil’, babe you found it. I’m proud you’re here with me and the only one thing I wanna say is that I’m proud to be with you, that we’re still together and I wanna be with you ‘til the very end. From now to never, from south to north, where the land of snow and ice awaits for us. Where only the snow and ice know you’re my desire… I love you. Totally yours… Axl. [ Enlace | 23 comentarios ] del.icio.us Estrella este post
Cuentos
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El Diario de Camila (Cap. II)mar 24 de enero, 2006 - 12:00 |
Estado de ánimo: Tensón Seguridad de entrada: PUBLICO Música actual: Moonspell - Flesh |
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Querido diario: Cada día que pasa, me siento más y más extraña. Por momentos, trato de reflexionar lo que sucedió. Ni siquiera yo misma me lo puedo explicar. Esta mañana llegué a la escuela y no tenía otra cara sino de seriedad. Yo lo sé. Víctor lo notó. Lo noté porque no paraba de mirarme cada vez que la maestra se volteaba a escribir en el pizarrón. No cruzamos una sola palabra hasta que salimos al receso. Se acercó a mí y me saludó como si nada hubiera sucedido. Creo que eso me tranquilizó un poco. Si me hubiera sacado el tema, me habría quedado fría sin saber qué contestar y, de paso, otro ridículo habría hecho. Lo peor de todo es que siento confusión, mas no preocupación. ¿Por qué? Esa pregunta se asemeja a una pelota de boligoma que rebota sin parar en mis pensamientos: no duele, pero no para de moverse y no sé si desesperarme por no sentir dolor o por no poder dejar de contemplar su movimiento. Creo que, muy en el fondo, estoy esperando una respuesta. Sobre todo cuando se trate de hablar de lo que sucedió después. Llegamos a casa de Víctor, para no variar, compré algo de comer, nos pusimos a trabajar… Pasado el rato, comencé a sentirme envuelta por ese extraño, pero particular ambiente al que, poco a poco, me había ido acostumbrando al paso de los días. De repente, ya no recordaba en lo absoluto los pensamientos que rodeaban mi cabeza. Avanzamos hasta más de lo que teníamos previsto. Dado ese hecho, nos quedamos platicando en el estudio sobre la escuela. Me invitó a su sala y me invitó una copa de vino. ¡La verdad no soporto el vino! ¡Mil veces prefería una cerveza! Pero ignoro por qué no le di una negativa por respuesta. Se sentó junto a mí, me sirvió un vino español que, según él, era muy bueno y demás. Le di el primer trago y no me supo tan mal. Comenzó a hacer bromas sobre mi cabello y cuando le dije que parara de hacerlas, me ofreció una disculpa y me dijo que sólo estaba bromeando, que tenía un cabello muy bonito… No le creí, por supuesto. No me gusta mi cabello. Mientras tomaba con sus dedos mi cabello, levemente me hizo cosquillas en la nuca. Comencé a reírme, al mismo tiempo que incomodarme, mientras le dije que parara. Sólo dijo: “He encontrado tu talón de Aquiles”. Y sí, ése es mi talón de Aquiles. ¿Cómo le hizo para hallarlo tan rápido? Para cuando llevábamos más de medio vaso de vino, se me acercó más y me abrazó. Olía muy bien. Creo que es un detalle que tampoco había notado. Lo único que se me ocurrió hacer, fue poner mi mano en su pierna. Comencé a sentirme nerviosa, sin desesperarme. De repente se quedó callado. Volteé a mirarlo. Me miró, también. Sostuvo su mirada sobre la mía. Se acercó lentamente. Me quedé quieta. Se acercó más. Comencé a acercarme. Me dio un beso. No hice nada. Me dijo que tenía unos ojos preciosos. Le agradecí el comentario y le di un beso. 3 minutos más tarde, me terminé mi vaso y le dije que debía irme. Me acompañó a la puerta de su casa y le dije que no faltara, que nos veríamos al otro día; a lo que respondió con una sonrisa y un “hasta mañana”. El evento de ayer me impactó a tal grado que, cuando llegué a casa, me puse a pensar tanto en ello y sin darme cuenta, no cené y me dormí. Amanecí con la ropa que había llevado a su casa esa tarde. Aún su aroma perduraba en mi ropa, y no lo noté hasta hoy. Querido diario: Han pasado dos días desde este incidente con Víctor. Me siento tan nerviosa cuando pienso en Cristoff que cuando recuerdo que tarde o temprano tendré que verlo, me dan nervios y sólo me dan ganas de fumar un cigarrillo. Recuerdo que en la preparatoria me entró la curiosidad por hacerlo y no me gustó del todo. Quisiera ser de esos europeos que acostumbran tomar té; de seguro, eso me tendría más tranquila. Cuando llegué de casa de Víctor, encontré un mensaje de Cristoff. Sólo decía que, cuando tuviera tiempo, le llamara para que fuéramos al cine o a algún bar. No sé qué me está sucediendo, pero echo de menos a Cristoff. Afortunadamente, con Víctor no sucedió nada. Sólo fuimos a su casa, trabajamos y casi hemos terminado. Mañana nos veremos para afinar los últimos detalles del trabajo. Por otro lado, extrañé sus besos. Sus labios son riquísimos. Besa fenomenal. Acabo de recibir una llamada de Víctor. Dice que sólo llamaba para conversar un rato. No conversamos mucho, pero sí me sorprendió que me llamara. No se ve que sea el tipo de niños que buscan a las mujeres. Hoy me di cuenta de ello. Annelies estuvo hablando mucho con él. De repente, me di cuenta cómo lo miraba. Estoy casi totalmente segura de que no lo miraba con ojos de “simples amigos”. Obviamente, no hice nada. Sólo observar. El problema es que fui un poco obvia y ella lo notó. No creo que me haya visto con buenos ojos. Espero que no se comiencen a rumorar cosas en el salón. Casi todos saben que tengo novio. Querido diario: Cada día me desconozco más. No hallo la manera de interpretar mis sentimientos. Es como una ensalada que lleva desde fresa hasta chile jalapeño. Estábamos terminando el trabajo, cuando estiré mi cuerpo. Me sentía muy cansada. Mientras Víctor estaba imprimiendo el trabajo, se acercó a mí y me abrazó. Puso su brazo entre mis pechos. Me sentí bien y me gustó la sensación. Besó mi cuello y se alejó. Ese instante fue suficiente para ponerme nerviosa y sudar frío. Creo que cometí un error al demostrarlo. Fui obvia y él lo notó. La verdad es que no supe qué responderle cuando me preguntó qué me sucedía. Sólo se me ocurrió decirle me sentía un poco mal, como si tuviera la presión baja. Enseguida me dijo que me llevaría a mi casa cuando termináramos. Por grandes que fueron mis intentos por hacerle llegar una negativa, insistió. Finalmente, me trajo, lo invité a pasar y le dije que ya me sentía bien. Me dijo que estaría conmigo hasta que él estuviera absolutamente seguro que ya todo estaba bien. Mis nervios habían mejorado, pero no habían desaparecido. Seguían allí, latentes, constantes, incesantes. Apenas si conozco el estudio de Víctor y él ya conoce mi habitación. Me llevó y me recostó. Prendió la televisión y se sentó a mi lado. La verdad es que no pude ver lo que había en la programación y sólo me concentré en el cabello de Víctor. Parece que se lo está dejando crecer. No recuerdo habérselo visto con el mismo largo cuando comenzamos el semestre. Mientras contemplaba su cabello, bajé mi vista hasta llegar a su camisa. Fui bajando la vista hasta que llegué al pantalón. Sonreí cuando pude ver que su ropa interior era blanca. Instintivamente, puse mi mano allí y lo comencé a acariciar. Él no hizo nada, sólo seguía viendo la televisión. Pasaron, alrededor, de 10 minutos más cuando volteó a verme y me preguntó que si me sentía mejor, a lo que respondí que desde que habíamos salido de su casa me había comenzado a sentir mejor. Sonrió y me dijo que debía irse, pero que si se me ofrecía algo, que le llama sin dudar. Sólo le di las gracias y le dije que lo acompañaría. Me respondió que no, que ya sabía el camino. Se acercó a mí y me dio un beso. Tuve la repentina sensación de que me hacía falta sentir un beso suyo. Sentí mi día tan completo que ni siquiera sentí la necesidad de cenar. Querido diario: Esta mañana en la escuela, me sucedió algo que me dejó pensando en el cómo soy y cómo me comporto. En el receso, se me antojó ir por un café a la máquina de la escuela. Cuando venía de regreso, Víctor también iba entrando atrás de mí, cuando me dijo: “¡Camila!”. Lo primero que hice fue voltearme, acercarme y, de un golpe, darle un beso. Su mirada delató en mí otro ridículo más. No me había hablado para saludarme, sino para decir que en el salón, se rumoraba que él y yo estábamos sosteniendo un romance. Resultó que Aydeé y sus amigas, habían sido. No me sorprendí. Tienen la fama de ser las más chismosas del salón. Sólo le dije que no hiciera caso. Al fin es jueves y Cristoff me acaba de llamar. Quedamos de vernos mañana. No sé qué va a suceder. Me aterra pensar que tendré un cargo de conciencia muy grande por lo que sucedió, pero sé que, en el fondo, no quiero preocuparme por ello. Sólo quiero que pase lo que tenga que pasar; aunque, también me intriga mucho cuál será mi reacción al ver a Cristoff después de dos semanas y de todo lo que ha sucedido. Querido diario: Finalmente, sucedió. Después de poco más de dos semanas, he visto a Cristoff. Su reacción no fue como lo esperaba. Creo que, muy en el fondo me esperaba una actitud de su parte que generara un cargo de conciencia en mí. Pero no. Sólo nos saludamos normal cuando llegó a mi casa y nos fuimos al videobar que acostumbramos. Me preguntó que cómo me había ido en todo este tiempo. Le dije que bien. Él me dijo que ya estaba por montar un negocio de aparatos electrónicos en un centro comercial, que esperaba la autorización de los socios. Me dio gusto saberlo. Él siempre quiso poner un negocio. Para tener tanto dinero, es muy trabajador. Mi actitud hacia él, fue muy normal. Mientras estábamos allí, Víctor me llamó a mi celular. Me preguntó que qué estaba haciendo, que si podíamos vernos. Le dije que lo sentía, pero que estaba ocupada. Cristoff me preguntó que de quién se trataba y le dije que era Víctor, el compañero con quien había trabajado tanto tiempo. Cristoff se molestó un poco y me preguntó si no había tratado de sobrepasarse conmigo. Le dije que no. Me pareció tonto porque sabe que tengo suficiente confianza con él como para decirle esas cosas. En fin. Es otra de las cosas que no me gustan de Cristoff: sus celos. Estuvimos allí un buen rato y hubo momentos en los que me preguntaba dónde estaría Víctor. Después de un par de horas platicando y bailando, Cristoff me fue a dejar a casa. Le pregunté si nos veríamos mañana, pero me dijo que no, que había quedado de salir a una comida con una de sus amigas. Entonces quedó de llamarme en la semana. Querido diario: Víctor me llamó desde temprano para llamarme a comer. Me sorprendió un poco su llamada, pero por supuesto que acepté. Mil veces, preferí estar con él a quedarme sola en casa sin hacer nada. Pasó por mí y me llevó a un restaurante del sur de la ciudad. No había entrado jamás a ese restaurante, pero no me pareció tan bonito. Sentí la necesidad de decirle que mejor lo invitaba a comer yo a uno de mis comedores, pero no, era mejor así. Pasó algo que muy dentro en el fondo de mí, temía: Víctor me confesó que comenzaba a sentir algo por mí y que le gustaría que fuéramos novios. No supe de dónde saqué el valor para decírselo, pero creo que lo hice porque sabía que debía hacerlo. Le dije que tenía novio. Creo que lo que más me sorprendió, fue su reacción. No se molestó. Pero sí comenzó a cuestionarme. Me preguntó que por qué salía con alguien si no lo quería. Le dije que sí lo quería. Entonces me preguntó que por qué lo había besado. Le dije que la situación era muy complicada, incluso para mí. Respondió preguntándome qué era lo que esperaba de todo esto. Aunque me sentí muy segura al responderle que no quería pensar en ello y que pasara lo que tenía que pasar, ahora que estoy sola, yo misma me pregunto si es eso lo que verdaderamente quiero. Pero creo que sí, no quiero preocuparme por esto. No quiero pensar. Creo que estoy loca. Querido diario: Esta tarde, tuve que salir a realizar unos pagos. Cuando terminé de hacerlos, de repente me sentí un poco melancólica, pero no triste. Es difícil de describir la sensación. Decidí caminar hasta mi casa. El cielo se veía muy bello y parecía que iba a estar estrellado el firmamento. Cuando iba caminando por una iglesia, sentí una mano en mi hombro. Me asusté, al momento, y cuando volteé, era Víctor. Le pregunté que qué estaba haciendo. Me dijo que iba saliendo de la iglesia. Él es muy católico. El destino nos estaba uniendo. ¿Por qué? No lo sé. Me preguntó que adónde iba y le dije que a mi casa. Me preguntó si podía acompañarme, a lo que le respondí que sí. ¡Qué tonto! Me moría por estar con él y actuó como si no lo supiera. Cuando llegamos a mi casa, estuvimos platicando en la entrada. Le pregunté si quería entrar, pero dijo que no, que no tardaría en irse. Cuando me di cuenta, llevábamos una hora ahí afuera. Finalmente se fue. Nos despedimos normal… Esperé un par de horas, y ya más noche, le llamé a Víctor. Platicamos de varias cosas. Le dije que estaba contenta, a lo que respondió con un: “¿Por qué?”, y le dije que porque el cielo estaba muy bonito y que me sentía muy bien de haber compartido un momento así con él. Me dijo que no sabía que me gustaban los firmamentos. Y sí, le dije que me atraían mucho. Cada vez me doy más miedo. Cuando íbamos a colgar, me proyecté y le dije que le mandaba un beso y que lo quería mucho… Querido diario: Hoy nos dieron calificación de trabajos. Víctor y yo sacamos 9. Me alegré mucho al saberlo y cuando dieron la calificación, corrí hacia él y lo abracé. Todo el salón comenzó a hacer bulla, pero no me importó. Sólo me reí y él se limitó a sonreír. Quedamos de celebrarlo el fin de semana. Espero que Cristoff no me llame para entonces. Tenía pensado invitar a Víctor a comer a uno de mis comedores, pero me dijo que sus padres estaban de visita, por lo que decidí reservarme el comentario. Cuando comenzó el receso, Víctor salió corriendo del salón y ya no pude alcanzarlo. Me quedé esperándolo y Rafael se acercó a mí y me preguntó si yo andaba con Víctor. Le dije que no, a lo que respondió que él pensaba que sí porque nos veía juntos todo el tiempo y como no había visto que Cristoff fuera por mí a la escuela… Me pregunto cuántos pensarán como él. Bueno, a decir verdad, no me interesa mucho. Querido diario: Hoy salí con Víctor. Fuimos a un bar muy agradable: tienen buena música y está barato. Se veía guapísimo: traía unos jeans y una playera estampada. Debo reconocer que se veía raro, pero dijo que sólo estaba arreglado para la ocasión. Yo traía una falda a la cadera y una blusa un poco escotada. Hace mucho calor, últimamente. En este momento, ya me siento mejor, pero mientras estábamos allí, bebí tantas cervezas que me emborraché un poco. Saqué a Víctor a bailar, y mientras lo hacíamos, no pude evitar y tomé a Víctor por las caderas con mis manos. Es obvio que no hizo nada y, al momento, no me preocupé por ello, dado mi estado. Después, le di la espalda mientras bailábamos y con sus manos me tomó por mi vientre. Cuando me di cuenta, tenía sus manos metidas en mi falda. Recuerdo perfectamente la sensación cuando, delicadamente, levantaba mi panty con sus dedos. Después de sentirlo un rato, me volteé y yo hice lo mismo, pero con su espalda. Pude sentir su ropa interior y su duro y pronunciado trasero. Me volvió a voltear y seguimos bailando. Cuando me di cuenta, prácticamente tenía sus manos sobre mis pechos. Creo que todo esto se iba tornando cada vez más y más candente porque tengo que confesarlo: me gustó. Afortunadamente nos cansamos y nos fuimos a sentar. Mientras bromeábamos con la gente por cómo iba vestida, se me ocurrió besarlo. Así estuvimos 10 minutos. Estoy segura de ello. Finalmente nos separamos y cuando volteé a mi izquierda, pude ver a Christopher y a Laura. Estaban casi enfrente de nosotros. No sé si nos vieron. Ahora que lo pienso bien, sí tengo mucha duda de saberlo, pero no tengo modo de preguntarlo. Tendré que esperar a que el chisme llegue al salón y, por ende, a mis oídos. …o a los de Víctor. El próximo fin de semana es cumpleaños de Víctor y pasado mañana cumplo 15 meses con Cristoff. No sé qué comprarle de aniversario. Estoy segura que mañana recibiré una llamada de él para ponernos de acuerdo. A ver qué pasa con Víctor. Afortunadamente, sólo vino a dejarme y no pasó de un simple beso. Me dijo que me vería el lunes en la escuela. Seguramente, Cristoff irá por mí a la escuela como siempre lo hace cada vez que cumplimos meses. El problema es que la clase de opción, en donde veo a Víctor, es a la última hora: Cristoff y Víctor se verán las caras por primera vez… [ Enlace | 6 comentarios ] del.icio.us Estrella este post
Cuentos
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¡Mucho gusto!dom 22 de enero, 2006 - 12:00 |
Estado de ánimo: Paranoico Seguridad de entrada: PUBLICO Música actual: Jan Hammer - Crockett\'s theme |
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Los principios, muchas veces son lineamientos morales que nuestros padres nos inculcan; otras veces, los aprendemos de manera autóctona. A veces es increíble que algo intangible, tenga tanto peso como una pesada bala de cañón. No sólo es posible quejarse de la rutina: también es posible luchar para corromperla. ¿Hasta qué grado es posible que el encierro y el aislamiento sean buenos? Nadie lo puede saber. No es una falacia el hecho de que las cosas sucedan por una causa específica. Un día se está tranquilo y se tienen todos los planes del mundo para resolver la vida de alguien y la mañana siguiente, el buen samaritano amanece con el enemigo. Quejas, risas, música, sorpresa, suspenso, preguntas, respuestas, hechos, placer, negocios, sociología y desdicha. Una lista de ingredientes que provocan lo que se llama cargo moral. Es como tocar las suaves nubes que conforman el suelo del paraíso y en un segundo, sacudirse la suciedad de la cloaca en la que se ha caído: un par de zapatos manchados, la ropa en el suelo, música de violín y una pieza punk. Una mirada angelical en el infierno de la oscuridad presidida por la, poderosamente, dolorosa luz del sol. Un momento idóneo para arrancar una hoja en la libreta de notas y comenzar un nuevo boceto para los próximos 4 meses. ¿Gloria o pena? El suave, pero penetrante aroma ruidoso de carrizo dulce y corteza de árboles europeos con flores y frutos caribeños. Cronos tenía ganas de jugar y dejó de correr para comenzar a caminar. No dio aviso a nadie y todos han sido víctimas de la broma. Un día que se ha vivido en tres cuartas partes, pero aparentó ser tan largo como si hubiere tenido tres cuartas partes más… Una obra más. Titulada: REVELACIONES. [ Enlace | 4 comentarios ] del.icio.us Estrella este post
Revelaciones, Naked
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