Sin mariposas
¡El amor duele!
¡Cuán acertada es la metáfora del flechazo!
Estar enamorado es ser tocado por el destino, por la suerte y por la puntería de Cupido, estar enamorado es sentirse dichoso y gozoso cada día que pasa. Es olvidarse de uno mismo: morir, y vivir en la otra persona. El día que te enamoras, renaces cual fénix de tus cenizas para dejar atrás una vida y comenzar otra. Una vida en la que empiezas un nuevo viaje. Aunque a veces la autopista se vuelve un camino pedregoso, irregular, lodoso, resbaladizo, junto a un acantilado, con peligro de derrumbe y a pesar de todo eso, con un paisaje hermoso.
Los caminos del amor son borrosos como las palabras difuminadas por tus lágrimas… él elige por ti, te guía y te conduce sin importarle tu juicio, te ciega… Déjate llevar. El amor no sabe de rencores, no es celoso ni orgulloso, busca la verdad y la felicidad por encima de todo y el amor… el verdadero amor, nunca muere. Prevalece por los siglos de los siglos, superando dificultades, escalando cumbres y derrotando pesadillas; ese amor, es inmortal. Por eso quizá no lo conocemos aún. O quiza no existe, en una de esas…
Siglos después de las edades de reyes y reinas, feudos, castillos, dragones y princesas encarceladas, hay que buscar príncipes de a pie. Aquellos cuya labor pasa desapercibida, que con un corazón valeroso y honrado cabalgan en la blanca y limpia montura de la verdad, empuñando la fuerte y valerosa espada del amor y luchando con ahínco por defender la felicidad…
Pocos de aquellos tan buscados quedan… recurso de otros es disfrazarse de lo que no son, vestir un atuendo de príncipe ocultando un corazón de villano…
Todos quisiéramos vivir un cuento de hadas… Encontrar a nuestro principe valiente, hermoso y encantador (o princesa bla bla bla como sea). Encarnar en nuestro ser los romances que tantas ilusiones nos crean, que nos llenan de mariposas el estómago y que nos empujan a soñar.
Justo cuando asi aparece, brotan las mariposas en la panza, las sientes, casi casi las vez brillar con su resplandor dentro de ti, te emocionas.
Aun mantengo esa imagen en mi cabeza y la sonoridad de sus palabras no escuchadas, pero si leidas:

Alex, no hay mariposas…
El castillo se desvanecio, el principe desaparecio, las ilusiones se fueron y mis mariposas murieron…
...de nuevo!
Buenas noches! :-(
Escuchando: Frente a Frente // Jeanette



