
Alguna gente te percibe como inmaduro, cuando en realidad la mayor parte de las veces eres tú quien está a cargo de las mayores responsabilidades. Alguna gente considera la sensibilidad como debilidad, pero tu sabes transformarla en tu mayor fortaleza. Vives deseando un cambio, y has estado trabajando para ello. Creo que debes permitirte el tiempo de sanar. Has estado tomando decisiones dolorosas, conflictivas, trabajando mucho y haciendo una suerte de limpieza. Basta. Lo lograste. Deja a Mr. Hyde descansar para que el Dr. Jekyll pueda buscar el modo de recomponer los pedazos.
Toma agua de lluvia y llena un vaso con ella. Bebe del vaso e imagina que tu sangre se transmuta en este líquido transparente y eléctrico. Con cada bombazo de tu corazón, la sangre roja y pesada se te transforma en energía del color de la plata. Ya no eres dos mitades buscando conciliarse, sino un ser, una entidad que mira al mundo lo suficientemente distanciado como para no dejarse herir, y lo suficientemente cerca como para no perder detalle. Imbuido de tu nueva sangre mira al mundo desde la piedad, mira a la gente desde su dolor, no juzgues, alivia. Curando al mundo te sentirás mejor.