ABOGADOS BUENOS O MALOS

En medio de los desayunos para “conseguir clientes”, entre las cotidianas peleas con el último software de la oficina, que ni queríamos, ni necesitábamos, pero que tuvimos que adquirir para no “quedar atrás”, y con todo el sueño que nos roba esa clase en la Universidad, que sin vocación docente alguna hemos de impartir porque “da curriculum”, ¿dónde fue a parar, a veces me pregunto, la razón de ser de nuestra profesión?.
Alguna vez cuando fuimos estudiantes de Derecho, en un libro leímos y quizá hasta un maestro nos comentó algo relacionado con la justicia ¿lo recuerdan?. Pero había poco tiempo y aún restaban por ver dos recursos procesales más, tres tipos de sociedades mercantiles, o cuatro nuevas causales de divorcio. El tema de la justicia se dejó para otro momento, al final de cuentas eso era tan …
Posteriormente, en nuestro ejercicio profesional, con la urgencia de los plazos que vencen, la necesidad de justificar el incremento de nuestros honorarios, y el apuro por destacar lo antes posible de entre nuestros colegas, la justicia fue quedado en el olvido.
Así, poco a poquito, fuimos construyendo las características de este nuestro tiempo actual. Esas mismas características a las que más de una vez hemos aludido diciendo: “las cosas ya no son como antes”, “ahora ya no hay valores”, o “ya nadie cree en nada”. Por supuesto, con el correspondiente ahuecamiento de voz, entrecerrado de ojos, y ese tono casi de suspiro que la solemnidad de tales comentarios ameritan.
¿Pero en qué valores podemos creer si hasta hablar, ya no digo “razonar” sobre los mismos, parece tema prohibido?.
Hagan memoria y verán que no miento. En cualquier tipo de reunión, cuando una vez agotadas las obligadas crónicas sobre políticos, artistas, y banqueros detenidos o arraigados, el tema por fin ha llegado a su parte más crítica, exactamente esa donde cada cual empieza a exponer sus posturas valorales.
Recuerdo el tema, en Derecho Penal y Civil , Justicia, una palabreja tan simple en la que más de un autor ha dado su propia definición pero por común acuerdo de toda una sociedad, de forma universal se ha tomado contradictoria.
Lo justo para ti es injusto para aquél
;)

Ups se me olvido algo.
Pd. Los honorarios se cargan de acuerdo a la aptitud y actitud del abogado.
Siempre existirá el bueno y el malo, pero mejor aún el aplicado y el mediocre, seamos buenos abogados, no por un honorario sino por tu protesta, aquélla que dices al recibir el logro de cada sacrificio y noche durmiendo bajo el regazo de tú constitución.
