Cualquier parecido con la realidad es mera coicidencia...
Tez blanca, mejillas rojas, ojos verdes, cabello corto y recogido con ligas o peinetas casi todo el tiempo, no es bonita pero tampoco incomoda de ver, la definiría más bien como “muy básica”, su cara refleja ternura e inocencia, camina pausadamente, su mirada es fría casi siempre, como viendo mas “allá” de nuestra realidad, es refinada y con educación, jamás escucho la palabra MODA y no conoce el maquillaje.
Es un elemento pernicioso, miente y mientras lo hace mira a los ojos, no baja la mirada por un segundo, goza con el sufrimiento ajeno, sonríe mientras mira a alguien más padecer. Su aspecto casi infantil le hace parecer inofensiva, pero con seguridad me atrevo a decir que no lo es, es envidiosa y egoísta, ella no sabe o no quiere ser feliz, y tampoco quiere que nadie más lo sea, sueña con sus tesoros perdidos, y detesta a todo aquel que puede tenerlos, mira como ella misma destruyo su felicidad y sin embargo no le importa, sigue culpando a otros de sus desgracias.
No tiene fe ni esperanzas a veces creo, sus acciones le consumen las posibilidades de ser feliz, y parece no darse cuenta de ello. O quizás no le importa, ya ni se.
No conoce la dignidad ni el autorespeto, no tiene la mas minima y remota idea de lo que son los valores, no tiene escrupulos, o tal vez, solo talvez lo que no tiene es corazon.
De su boca salen palabras coherentes y bien pensadas, cada acción es fríamente calculada por su ser sin conciencia, cada acción es exacta.
Es un ser miserable, a veces causa pena verla caminando por los pasillos con la mirada ida, con el sufrimiento a cuestas, así como viviendo al día sin esperar que sigue, que viene, presente pero a la vez muy ausente.
Juzga sin ver sus propios errores, es infiel a su esposo, a su dios, a sí misma, juega con los sentimientos de todo aquel pobre incauto que se le acerca para amarla o al menos intentarlo.
Posee unos kilos de más, y se ríe de las “bolitas” como ella les dice, a sus 22 años ha estado casada 3 veces y jamás quedo embarazada aunque es su más grande sueño, dicen los que bien la conocen que Dios no se arriesga mandarle un hijo, no lo se dé cierto, pero me suena lógico.
Alguna vez tuvo un amigo, no sé a ciencia cierta qué sucedió pero el “amigo” no soporta ni siquiera el hecho de compartir el mismo cielo con ella.
Habla de sus acciones sin pena alguna, pone cara angelical y dice sínicamente ¡hice algo malo! Mientras sonríe para si misma.
Presume su felicidad a los cuatro vientos, aunque nadie se la crea.
Con ella la estocada es inevitable, certera siempre, mortal en casi todas las ocasiones. Sabe mover las cartas, conoce las tácticas de engaño a la perfección, sonríe tímidamente, saluda con cortesía, finge interés, ahonda en las emociones ajenas, las maneja a su antojo y cuando por fin reúne la información necesaria da el golpe.
Su cerebro mas allá de lo común no conoce la culpa, a veces alegre o deprimida, otras tantas neutral, un día la mejor amiga otro la peor enemiga…

Escuchando: Nemo-nightwish








