Entre el trabajo y la familia, la distancia…
El trabajo,
De verdad me satisface, nunca pensé decir eso tratándose de dar clases, y menos a niños, todos menores de 5 años. Es tan extraña la forma en que esos pequeños han cambiado mi vida, me he vuelto paciente, tolerante, cariñosa y con sorpresa veo que se me ha quitado lo asquerosa. ¡Ya hasta cambio pañales, aún cuando esté desayunando! Y es que no hay forma de corresponder al cariño y ña admiración de un niño que te abraza y dice con emoción “Miss te quiero mucho”
Y es que no se trata nada más de tenerles paciencia, sino de enseñarlos, de ayudarlos, muchas veces traen problemas de casa, y sucede que los adultos pensamos que por el hecho de ser pequeños no se dan cuenta de nada, y no nos queremos aceptar que ellos son más inteligentes y perceptibles de lo que nos podemos imaginar.
La familia,
Mi punto débil, mi punto de apoyo y mi fuente de fortaleza, no podría describirlos, tan sólo puedo decir que me gustaría ser mejor hija, hermana, cuñada y tía. Cuento con muy poco tiempo para dedicarlo a ellos, sin embargo, espero que sepan y estén seguros de cuanto los amo y admiro.
Mi madre y mi padre,
Dos seres excepcionales, fuertes, trabajadores, nos apoyan en todo momento, siempre he pensado que no hay imposibles para ellos.
Alguna vez me dijeron:
“No temas al futuro, no temas a tus ideas, teme a decir no puedo, recuerda que no existen los imposibles, te dimos alas y te enseñamos a volar, ahora tienes que aprender a hacerlo sola”
Gracias