Carta a Lupita;
Hoy, a unos días de tu partida, es muy difícil hablarte sin lágrimas en los ojos, sin embargo en tu larga agonía merecías descanso, aunque los que nos quedamos aquí sufrimos por tu ausencia.
Viernes 26 de agosto 2005, 7:15 (am)
Recibí un mensaje que me dejó helada, era Jazmín diciéndome que estabas muy grave, ya cansada y muy débil, enfurecí al saber que tenía que ir a trabajar, y me pareció eterno el día hasta que pude llegar a verte. Fue un impacto que no creo olvidar, verte ahí en una cama sin poder hablar, levantarte , ni comer. Me dijo Juan, tu hermano, que no querías dormir porque no querías irte.
Jazmín y yo te cuidamos toda la noche, junto a tu hermano, tomando tu mano, acariciando tu espalda, y todos los recuerdos de nuestros años universitarios venían a mi mente, ¿por qué tenía que pasarte esto a ti..?
El sábado ya tuviste ánimos de hablar y nos pediste que regresaramos el domingo, al día siguiente llegamos, te dimos masaje, te maquillamos e hicimos “manicure”, al despedirme de ti, me mandaste besos y me dijiste que me querías… Eso lo sé bien Lupita y eres correspondida…
Martes 31 de agosto, 2005, 14:15
Dejo mis cosas del trabajo sobre la cama y reviso mi celular, ahí el mensaje que me dejó sin aliento,
Msg de Jazmin:
amibita, el cielo ya tiene otro ángel, se llama Lupita…
No pude llorar, no supe qué hacer, deseaba estar en la misma ciudad para correr a verte, a ver a tu familia y a consolarme con Jazmín y poder ofrecerle consuelo… pero tuve que esperar 4 largas horas, que me parecieron un día entero.
Llegué y no pude evitar llorar antes de entrar a donde estabas, le dije a Jazmín que no quería verte, ahí sin vida, ella me convenció que era lo mejor, que te pusieron tu uniforme de sobrecargo y te maquillaron, que tenías una sonrisa en el rostro. Entonces entramos, abracé a tus papás, a tus hermanos, “nuestros hermanos como los llamamos cariñosamente”, y después fui a verte, que bonita te veías, parecías dormir solamente.
Y al día siguiente te cremaron, y el dolor no se va Lupita, dime: ¿Qué puedo hacer para no extrañarte y necesitarte tanto?, ¿se irá este dolor algún día?
No me quiero despedir, quiero pensar que sigues aquí, que el fin de semana voy a ir al puerto y ahí vas a estar, en tu casa y que vamos a ir a la playa, a casa de Jazmín, o simplemente nos vamos a quedar desparramadas en la cama viendo películas, las tres juntas, como siempre.
*Te quiero amiguita, y espero algún día poder despedirme de ti sinceramente, sin dolor, sin frustración, sin preguntas.*