En realidad el domingo no fue de gran relevancia, hice lo de siempre, atender el negocio, por la noche fui a casa a convivir un rato con la familia, ver a mi sobrino, una película en la casa.
Durante mi estancia en el lugar de trabajo leí un poco, vi “Dame tu cuerpo”, comedia mexicana, el letargo sigue aquí... Faltan tres semanas para que emigre a otra ciudad y de verdad espero con ansias ese día, empezar de nuevo, hacer otras cosas, no estar pensando nada más cosas que no tienen sentido, al menos es lo que parece ahora.
Amanecí con tremendo desgano el día de hoy, debido a no sé cuál de las tantas cosas que me han sucedido en el transcurso de estas dos semanas que pasaron, siento como si estuviera viviendo en stand-by automático lo que significa comer, dormir, caminar, hablar y vivir porque lo tengo que hacer no porque quiera. Espero que sea sólo este día.
Esta vida me está aburriendo…
Mi teléfono sigue sin sonar…