Mira si serás alguien especial en mi vida como para que me refiera a ti con un sobrenombre, a nadie le tengo tal confianza fuera de mi familia, pero bien sabes que contigo las cosas siempre han sido distintas, desde que nos conocimos hace, te parece 8 años? Caray cómo pasa el tiempo, todavía recuerdo el primer día que se organizó una “peda en el depa del gordo” vaya que me divertí, aunque como siempre fui algo “nerd” me fui temprano porque teníamos que hacer la tarea de “Marianela”
Y así pasó el tiempo, entre chelas, desmadre, la escuela, y creció la amistad entre los “cuates”; el “John”, el compadre Ramón, la beba Jazmín, el “Quiquiripau” Quique Janette, Wendy, Daniel, Ale, Juanito cerovaros, los “paisa” César y Sergio, Clau, Eli, el Carreto quien podría olvidarlo, el “chilis”, que terminó siendo mi cuñado por algún tiempo ¿recuerdas?, y posteriormente se unieron a la “banda malandra” Lalo, Nohemí la malandrita, el Ren y Cándido.
Pero pasó el tiempo, salimos de la universidad, los amigos fueron emigrando, las amigas se fueron casando, ya dos de ellas son madres de familia, poco a poco nos hemos hecho menos, pero tu y yo seguimos juntos, nos vemos cada que podemos, salimos a comer o simplemente nos tomamos unos tragos los dos juntos, solos…
Las confesiones…
Caray gordo me parece increíble creer que algún día me dijiste que te latía una relación conmigo y yo cobarde como siempre te dije que solo amigos, que el tiempo decidiría, de eso ya hace casi cuatro años y esta última charla que tuvimos vino a moverme todo el esquema, mi panorama, ahora las cosas son diferentes tienes novia y parece que va para largo y de verdad tienes razón hace mucho tiempo que tu y yo deberíamos estar juntos, pero no lo estamos y sólo nos queda esperar a ver qué pasa…
Pocas veces en mi vida he sentido tanta confusión dentro de mí, no sé que decir, no sé que hacer, no sé siquiera qué pensar, en estos momentos sólo entiendo que me gustaría estar en tus brazos, así simplemente recostada en tu pecho y tus manos recorriendo mi cabello, mi rostro, mi piel. Por lo menos un abrazo…
Hacía tanto tiempo que no me sentía así, deseada, necesitada, querida, pero a la vez tan limitada y confundida, espero que dentro de un mes que regreses del trabajo podamos platicar de nuevo y que las cosas estén mejor, menos confusas, no me gustaría perderme de ti…
Te quiero.