Ayer platicaba en la oscuridad con un duende al estilo irlandés, un chopper sin moto, una bruja muy amable y otras curiosidades similares mientras nos terminábamos el 6to cartón de cervezas, cuando por alguna extraña razón me descubrí a mi mismo mirando el mundo borroso...
Ése día en la mañana un agradable técnico de la CFE se subió a lo alto del poste más cercano a mi casa, y con unas pinzas oscureció mis días. Así que mi hermano y yo hicimos lo único que se puede hacer sin energía eléctrica: comprar un chingo de chelas e hielo, y a emborracharse.
Un rato después tocó a la puerta un duende. Chaparrito, cabello color rojo, dientes pequeños, zapatitos cafés... llegó acompañado de un motociclista salido de alguna canción del tri, pero sin moto. Los saludamos y fuimos por más chelas.
El duende nos platicaba sus aventuras en Europa, el motociclista se burlaba mil y una vez de como la gente de las europas debió reaccionar al encontrarse por fin frente a un duende (y que no hable el idioma del viejo continente).
Comenzaba a oscurecer y vimos por la ventana pasar a dos brujas, muy amables pero una muy feota y la otra muy bonita... llevaban consigo a lo que yo pienso que era una víctima, una güerita flaquita que nunca había visto antes. Nos platicaron sus planes de ir a una reunión de zombies y mirarla a través de un humo de humor... nos convencieron de dar nuestra palabra de ir...
Fue ahí cuando descubrí que el mundo se estaba volviendo borroso... pensé que eso significaba que: o entré en el mundo de silent hill y estaba apareciendo la oscuridad... o ya estaba anocheciendo y en mi casa no había una sola luz...
Tras hacer 3 "#chigasatumadre CFE" mentales, decidí que era momento de hacer algo, como desesperado me puse a buscar una extención de 30 mts que alguna vez drogado compré (sabía que la iba a necesitar algún día). Y la conecté en un contacto del vecino... gracias a dos cables pelones logré iluminar toda mi casa! Gracias 5 años estudiando ingenieria.
Así ya pudimos poner canciones que llenasen los silencios... encender un foco que después apagamos porque la noche era más interesante cuando platicas con un duende, dos brujas, una virgen, y un motociclista en la oscuridad.
Las chelas se terminaron de repente por 2da ocasión, lo bueno es que ahora ya habían aparecido nuevos personajes en la casa... y entre todos salió una vaca, y un satan inside nos acerco a la tienda.
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Más chelas, más pláticas de ebrios, otras chavas guapas, cigarros, botana, poco a poco se desaparecían las personas, y al final el pinche motociclista sin moto platicando con el pinche anti, los dos bien ebrios, platicando de la razón por la que los mexicanos somos agachados por el pedo religioso-político-histórico. Y el por qué debemos escapar de este país a ser agachados en otro país.... y buscando cigarros hasta debajo de los sillones.