Podría decirte tantas cosas.
Podría contarte tantos sueños.
Podría narrarte tantos planes.
Podría compartirte tantos sentimientos.
Pero esos estupidos sueños son solo míos.
Y de esos necios planes soy solo yo el autor.
Esos sentimientos los deje crecer a pesar de la advertencia.
Así que no te diré nada pues no quiero interferir en tus planes con mis estupideces.