Pasaron los días, las semanas y cada vez pasábamos más tiempo juntos, hablábamos por teléfono y nos veíamos fuera del ambiente deportivo, muchas veces iba yo a buscarla a su casa y algunas otras, aunque muchas menos, ella me buscaba a mí.
Una de esas veces en las que andábamos juntos y al acompañarla de regreso a su casa intente besarla sin conseguirlo, solo nos abrazamos y me dijo “no, los amigos no deben besarse, el día que yo te bese ese día será el si a la pregunta que me hiciste hace tiempo”, esa respuesta me dejó ver que de alguna manera tenia posibilidades.
Siguió pasando el tiempo y seguimos pasando momentos juntos, llego el mes de diciembre y con el las tradicionales borracheras, digo posadas, en una de esas llegamos a una posada y al poco tiempo llego una rondalla, ya saben puras canciones romanticotas y muy buen ambiente, al principio uno al lado del otro, después de algunas canciones entonadas suavemente casi en su oído la distancia que nos separaba se fue haciendo cada vez menos, conforme pasaban las canciones nos acercábamos mas y mas, de repente ella estaba delante de mi y yo cantándole al oído al mismo tiempo que rodeaba su cintura con mis manos hasta que intempestivamente sus labios buscaron los míos y fue uno de los besos que hasta la fecha están entre mi top 10 de mis recuerdos.
Al regreso de la posada viajamos alrededor de 30 personas en un camión muy viejo y en no muy buenas condiciones, de hecho en los lugares que viajábamos nosotros faltaba un vidrio y como se habrán de imaginar el frió que entraba era demasiado, eso aunado a que no tuvimos la precaución de llevar algo para cubrirnos, termine sentado en sus piernas abrazado a ella para cubrirla con mi cuerpo del frió, la verdad es que me para ese entonces hubiera hecho cualquier cosa por ella y no me importaba nada, solo que ella estuviera bien, era un viaje largo pero como siempre pasa el tiempo vuela cuando uno se divierte, al fin llegamos a nuestro destino y tras una breve pero rica despedida cada uno nos fuimos a nuestras casas, no se ella pero yo soñé toda la noche con sus besos y caricias. Después de esta noche quedo implícito el que ahora estábamos juntos, no hubo necesidad de una declaración formal.
CONTINUARA.....
SAludos dereck y espero la tercera parte… esos noviazgos de adolescencia como se recuerdan.

el calor humano es el mejor… je je
saludos! buena historia
