Después de permanecer inertes por un rato y de habernos recuperado de la primera parte de nuestro encuentro, me levante de la cama para servir unas bebidas de esas que tanto le gustan y la ponen un poco más cachonda de lo normal, bebimos y reímos recostados, hablamos del futuro, de los planes, de la familia, de los amigos, de muchas cosas, muchas de ellas sin importancia, después note que se ponía mas cariñosa conforme el vaso se iba vaciando, su pierna acariciaba insinuante mis muslos pero a mi se me ocurrió no hacer caso a sus insistentes caricias, sabia lo que ella quería pero la hice esperar hasta el punto en que no resistió mas y se abalanzó sobre mi, sentada sobre mis muslos me sujeto por las muñecas contra el colchón y comenzó a besarme de prisa, primero en los labios, luego fue cambiando de lugar sistemáticamente y poco a poco fue recorriendo al sur de mi anatomía, se detuvo exactamente donde sus labios me produjeron el mayor placer, yo la observaba con mis ojos entreabiertos pues esas sensaciones tan placenteras no me permitían mantenerlos abiertos, ella volteaba a verme y gozaba al ver todo lo que provocaba en mi con sus magistrales movimientos, para rematar su obra saco tímidamente su lengua y humedeció mi escroto, esa sensación es indescriptible, una sensación que nunca se olvida y mas cuando te la provoca alguien a quien has deseado tanto. Esta vez le toco a ella llevar las riendas del asunto, yo solo me deje querer y disfruté tanto de sus cadenciosos movimientos como de todas las expresiones y gemidos que el placer le hacía emitir, cambiamos de posición dos o tres veces y cuando la observe un poco cansada me dispuse a continuar yo con el trabajo, fueron muchas las posiciones, muchos fluidos, mucho sudor, mucho placer, yo termine primero pero como todo caballero tenia que llevarla al clímax por lo que dirigí mis labios directamente a pubis, bese, lamí y mordisquee todo su sexo poniendo especial énfasis en su clítoris, después introduje suavemente dos de mis dedos en su vagina al mismo tiempo que masajeaba con mis labios y lengua su clítoris, mis dedos buscaban su punto g y mi lengua saboreaba los calidos fluidos que emanaban de su interior, un poco después sentí como todos sus músculos se contraían seguido de un temblor y un gran suspiro, después de eso cayó rendida boca abajo sobre el colchón en una posición no muy cómoda, suavemente tome sus extremidades y las acomode para dejarla en una posición mas confortable, me recosté apoyando mi cabeza en su espalda, en el silencio de aquella habitación podía escuchar y sentir el fuerte latir de su corazón, estuve ahí escuchando lo que pasaba dentro de su cuerpo hasta que giro su cuerpo hacia mi, me dio un beso suave y me abrazo para después cerrar sus ojos e intentar dormir.
, me siento desqueaceradoooooooooooooooooooooooooooooooooooooooraleeeeeeeeeeeeeeeee

orale ke shido

saludos.

wo0ow!
muy intenso ese encuentro eh!!
una pregunta…
estas hablando d claudia?
esq ia perdi el hilo…
mushas felicidads x ser un caballero
eso habla muy bn d tu
señorito…
perdon.. aaam…
joven desconocido…
q bn encunetro tuvo eh!!
saludos!!

señorita desconocida gracias por leer, no creo que no fue con claudia, o si? la verdad es que ya no se, traigo medio cruzados los cables entre lo que en verdad acontecio y las fanasias que mi mente cochambrosa genera.
gracias señorita y no deje de visitar este su blog.
saludos.
