Ella se durmió un rato y yo simplemente me puse a ver la televisión, después de un buen rato las bebidas consumidas hicieron que me levantara a vaciar mi vejiga, al regresar ella estaba despierta, recostada boca abajo paralela a la cabecera, me miro con una sonrisita picara mientas movía sus pierna flexionadas, me senté cerca de ella y me aproximé para besar su espalda, ella suspiro y me pidió que le diera un masaje, me dispuse pues a estrujar su menudo y bien torneado cuerpo, ella apoyo su cara en sus manos y cerro sus ojos, mientras yo me sentaba en sus piernas para tener mejor acceso a su espalda, frote mis manos y comencé a masajear sus hombros y cuello después fui bajando por su espalda hasta llegar a su cintura, movimientos suaves pero enérgicos fueron disolviendo los nudos de sus músculos, luego me dirigí a sus piernas no sin antes pasar pos esas deliciosas nalgas dándoles un suave y calido tratamiento, una vez que todo su cuerpo se encontraba relajado la bese toda aun de espaldas, al llegar a los dedos de sus pies se recostó boca arriba como invitándome a que lo repitiera pero esta vez de frente, deslice mi lengua pos su piernas y cuando llegué a su sexo note que estaba por demás lista para recibirme pues se encontraba ya muy húmeda, al sentir que mis labios se acercaba lentamente a los suyos me aprisiono contra ella rodeándome la cintura, lentamente busque el lugar indicado y delicadamente la penetré, después de un ligero sollozo esbozo una picara sonrisa y abrió sus ojos para observar todo el placer reflejado en mis pupilas, acerco sus labio a mi oído, lo chupo, lo beso, lo mordió y le dijo casi en secreto que posición seguía, cambiaron, ahora ella tenia sus rodillas y manos sobre el colchón mientras yo arremetía contra ella desde atrás, diferentes ritmos provocaban en ella gemidos y expresiones de placer, luego se incorporo y me tomo por las nalgas sugiriendo un ritmo, mientras su lengua buscaba la mía, nuevamente puso sus manos en le colchón y yo seguí con ese rico vaivén al tiempo que estiraba uno de mis brazos para acariciar sus pezones, en aquella habitación hacia mucho calor aunque afuera el invierno era intenso, pero estando ahí y mas aun con ella, lo que afuera de esa habitación sucediera importaba poco menos que un cacahuate, podía temblar, incendiarse el inmueble o derrumbarse toda la ciudad y no nos importaría por que estábamos ahí, juntos. Seguimos en lo nuestro, varias posiciones mas antecedieron el placentero final, en esta ocasión logramos terminar juntos lo que le dio un toque especial, termine exhausto y necesite al menos 10 minutos para recuperar el aliento y descender de la nube en la que ni compañera me situó, al bajar solo atine a llenarla de besos y halagos, y como era de esperarse me invadió la impaciencia característica de la espera del siguiente encuentro.
FIN
, me siento calientelo que puede provocar una simple charla
jajaja
ntc!

Eso es todo!!! y en verdad… a veces pareciera un sueño… echo realidad.

una platica, un encuentro, un sueño pueden provocar muchas cosas y mas aun cuando la imaginacion interviene para mezclar algunos de esos ingredientes.
saludos.

sta chido buen post saludos

me encanto ! igual que la primera parte y me hizo recordar ke buenos tiempos aquellos cuando hacia el amor con mi Precioso y aunke el mundo se cayera a pedazos nada importaba si el estaba unido a mi
