Ya habíamos ganado, ahora venia la parte mas complicada de todo el proceso, planear y ejecutar proyectos que nos redituaran el ganar las siguientes elecciones, a diferencia de los demás grupo nosotros teníamos todo un año para hacer campaña, pero además de mucho esfuerzo y dedicación implicaba el ser muy cuidadoso en el manejo hasta de las relaciones personales, en esa escuela todo el mundo estaba pendiente de lo que hacia el comité, pero aun mas de lo que hacia el presidente, y comenzamos, la siguiente semana de que ganamos hicimos la primer fiesta, en un antro, hasta ese momento las fiestas en antros no tenia mucho éxito pues era un problema para todos trasladarse, lo resolvimos, además de conseguir la suspensión de clases nos secuestramos algunos camiones para que llevaran a la gente al lugar del evento, todo un éxito, el lugar lleno y la abarra vendió como nunca, toda la gente salio contenta de aquella fiesta, depuse los tradicionales eventos, torneos, conferencias, obras de teatro, revisiones medicas, colectas en beneficio de sectores desprotegidos, paseos al club de la Universidad, y todos los eventos en beneficio de los alumnos, no había semana en la que no tuviéramos al menos un evento, nos la pasábamos planeando y organizando cualquier clase de eventos.
La verdad es que nadie podía prepararme para todo lo que me iba a pasar ese año, al ser presidente uno se convierte por una parte en la persona mas popular de la escuela pero también en la mas odiada, por un lado algunos te admiran, te respetan y hasta te tienen miedo, pero por otro lado hay quien te envidian, les caes mal o hasta te quieren partir tu madre, para todo eso no hay nadie que te pueda preparar.
No había fiesta a la que no me invitaran y a muchas de ella solo iba a cumplir, por que luego si no vas eres un ojete, en todas me invitaban de todo, alcohol, drogas y mujeres, nunca acepté nada que no fuera alcohol, pues la verdad valía mas mi reputación y el grupo que un rato de calentura, eran tantas las cosas que tenia que hacer que casi no me quedaba tiempo para mi vida personal, pase mas de medio año sin tener novia, a pesar de que no faltaban los ofrecimientos de cosas serias y de aventuras pasajeras, no es que uno sea un galán de telenovela pero al ser presidente te conviertes en un objeto codiciado para algunas chavas, una de esas veces una chava se me acerco para ofrecerme su cuerpecito, cuando le dije que no me dijo que ella coleccionaba presidentes y que los dos anteriores no se le habían escapado, algunas otros no eran tan directas pero se hacia evidente cuando al saludar o despedirse te plantaban el beso a media boca.
En una ocasión una chava fue a buscarme por que quería platicar conmigo, nos alejamos de la banca en la que estaba sentado en compañía de algunos de mis amigos, al parecer ella supuso que nos meteríamos al modulo del comité, pero no fue así, la invite a sentarse en una de las bancas del patio, ella insistía en que fuéramos al modulo pero yo no accedí simplemente por que no quería rumores y además estaba haciendo mucho calor, al final yo me senté en el respaldo de la banca y ella se quedo parada delante de mi:
Ella: tengo una bronca y creo que tú me puedes ayudar.
Yo: a si? Cual es esa bronca?
Ella: voy a reprobar 3 materias y tendré que repetir el semestre.
Yo: hijole que mala onda.
Ella: me ayudas?
Yo: yo no te puedo ayudar.
Ella: si puedes.
Yo: en serio no puedo.
Ella: mira yo se que si puedes, todos los presidentes pueden.
Yo: para que me entiendas, no le arreglo materias ni a los de mi comité.
Ella: pues yo se que si puedes, es mas te doy lo que quieras si me ayudas.
Yo: la verdad es que no puedo ayudarte y si pudiera hacerlo no te pediría ni un peso.
Ella: pues no estoy hablando precisamente de dinero, pídeme LO QUE QUIERAS.
La chava estaba muy bien y llevaba un escote muy pronunciado y una falda de colegiala muy sugerente, mientras me hablaba tenia una pierna sobre el asiento de la banca y la abertura de su falda dejaba ver su bien torneada pierna casi en su totalidad al tiempo que acariciaba provocativamente sus pechos.
Yo: no, mira yo no hago las cosas así, y ya te dije que no puedo ayudarte.
Ella: pues piénsalo bien y el miércoles te busco.
Era viernes y sabia que nuevamente me buscaría, pero desde el primer momento mi decisión era firme, no podía faltar a mis propias reglas. El miércoles regreso por una respuesta:
Ella: que onda, que pensaste?
Yo: no había nada que pensar.
Ella: entonces no me ayudas?
Yo: no.
Ella: pues de lo que te pierdes.
Y se fue, después me entere (toda la escuela se entero) que un maestro de matemáticas si la ayudo y ella le pago con cuerpomatico.
CONTINUARA……