¿LA CARIDAD TIENE COLOR?
¿LA CARIDAD TIENE COLOR?
Seguramente usted las ha visto, son pulseritas de todos colores e ideologías que están invadiendo el mundo. Parece que con el año también entró una fiebre por afiliarnos a alguna causa, o sea, ¿acaso la caridad se puso de moda?, ¿desde cuando ayudar a una causa tiene que ver con portar un artículo fashion? Es vergonzoso ver la denigración de una campaña que comenzó con un buen fin y terminó convirtiéndose en una moda más.
Por generaciones el hombre ha buscado estar en comunidad, eso nos lo dicen los libros de historia y ciencias sociales, el hecho es evidente: nos valemos de toda clase de objetos y adornos para afiliarnos a grupos, para vernos igual, oler igual, sentir igual y hasta pensar igual que la colectividad. Desde el uso de pieles para cubrirnos, durante las cavernas; hasta la adopción de modas tan absurdas o altruistas (depende como lo vea usted), como las pulseritas de caucho.
IDEOLOGÍA Y MODA
La moda comenzó en Hollywood, actores y actrices dejaron atrás los diamantes y esmeraldas, las banditas de caucho se volvieron indispensables para galas y entregas de premios. Cada vez que un paparazzi capta a las estrellas en sus ratos libres (cuando menos elegantes se ven) no falta el filantrópico accesorio en sus muñecas.
Luego, como pasa con toda moda, los mexicanos la adoptamos. Las Live Strong se hicieron famosas en las páginas de sociales, luego, fue sorprendente ver a directivos de empresas y ascociaciones usarlas, no sé si más por sentido de la moda o con fines filantrópicos; el hecho es que poco a poco, las banditas de todos colores han ido traspasando el consiente colectivo del mexicano.
La primera pulsera en salir al mercado fue la de Lance Armstrong. La famosa pulsera amarilla con el slogan Live Strong es la forma en que el ciclista estadounidense contribuye a la lucha contra el cáncer, que estuvo a punto de costarle la vida. Tras sufrir cáncer testicular, el ciclista se coronó en seis ocasiones consecutivas como campeón del Tour de Francia, hecho inédito en el ciclismo mundial.
Ante los resultados alcanzados por Lance Armstrong y la pulsera amarilla, aunada la falta de creatividad de múliples asociaciones por crear sus propias campañas innovadoras, muchas Fundaciones y Asociaciones relacionadas con otras causas, como la lucha contra la discriminación, el SIDA y el cáncer, siguieron el ejemplo y pusieron en marcha campañas similares, basadas en la moda del fetiche.
La pregunta es, ¿cuántas de las personas que utilizan este tipo de distintivos saben realmente lo que significan?, ¿cuántas lo hacen solamente por no quedarse atrás ante la avalancha de la moda?, ¿cuántas saben leer lo absurdo en esa moda?
Hay quien dice que detrás de estas pulseras está un cambio cultural invaluable y necesario para millones de mexicanos, sin importar la causa que apoyen, pues toda causa requiere de apoyo, más las nacionales. Por ejemplo, Según Fundación CIMA, en México mueren 10 mujeres diariamente por cáncer de mama.
Según APAC cada hora nace 1 persona con parálisis cerebral en nuestro país, el rezago educativo afecta al 50% de la población (cerca de 50 millones de mexicanos no tuvieron ni tendrán oportunidad de acceso a la educación).
Y es cierto, en gran parte, el cambio que necesita México depende de las acciones ciudadanas, de la participación y apoyo a causas como la educación, investigación, microfinanciamiento, servicios de salud. Sin embargo difiero de esta opinión de que la sociedad “despierta”
Esto, en teoría sería excelente. Lo triste es que la gran mayoría de los mexicanos han tomado el estandarte de la moda como el fin de estas campañas. Muchos usan estos accesorios sin saber sus verdaderos fines. Es común escuchar que significan prosperidad o que alguien más se las regaló. En el fondo, seguimos siendo analfabetas culturales y funcionales.
Como siempre nos quedamos con la moda, antes que con las causas, por ejemplo, quién apoya a la fundación Tarahumara, a la Cruz Roja, a las causas relacionadas con la violencia: NADIE. ¿Por qué? porque no tienen vistosas pulseritas de colores entre los beneficios por ayudar, o simplemente, porque no dan NADA cambio de la ayuda recibida, bueno, solamente la satisfacción de ayudar, pero esa no se puede PRESUMIR.
Por otra parte, este tipo de campañas también se prestan para sacar a relucir lo peor de la sociedad. Como siempre, los ambulantes y el comercio informal e ilegal han tomado como rehenes a estas campañas. Por ejemplo, un ambulante ofrece las pulseras Live Strong por cien pesos, cifra superior del costo de la original ¿no es absurdo que aún así las sigamos comprando? Yo diría que este es un signo del desconocimiento de la gente acerca de las causas que dice apoyar o del valemadrismo del mexicano, que prefiere lucir bien a informarse y hacer llegar su dinero a los verdaderos beneficiados por estas causas.
Además, ¿cuando se ha visto que la caridad debe ser algo para lucir o presumir? La caridad, surge del alma, uno ayuda porque le nace, no por que te haga lucir “nice” o la moda. Y es increíble ver la cantidad de personas superficiales y tontas que no lo saben.
HOY QUIERO CAMBIAR
Quiero aclarar que este artículo no pretende vender pulseras, yo no soy pirata, ni formo parte de ninguna de estas causas, sólo pretendo que con este artículo se desmitifique la idea de que ayudar tiene que retribuír con artículos coleccionables. Si acaso TU te animas a hacer el mentado cambio cultural e insistes en entrarle a la moda de las pulseras, comunitacate directamente con las instituciones que las promueven y dí no a la piratería. Aquellas con las que sí ayudas son:
Live strong (amarillas, US$1): Representan la forma en que el ciclista estadounidense Lance Armstrong contribuye a la lucha contra el cáncer, que estuvo a punto de costarle la vida. Tras sufrir cáncer testicular, el ciclista ganó en seis ocasiones consecutivas el Tour de Francia, hecho inédito en el ciclismo mundial.
Nike Contra el racismo (Blancas y negras, 2 euros): Durante un partido amistoso España-Inglaterra, varios centenares de españoles hostigaron a los jugadores negros desde las tribunas del estadio Santiago Bernabéu, imitando gritos de primates cada vez que uno de ellos tocaba la pelota. Los fondos recabados por la venta de las pulseras se destinan a The Independent King Baudouin Foundation, que apoya proyectos contra el racismo en Europa.
Cima Fe (Rosa, $20): La fundación Cima lanzó esta pulsera para luchar a favor de la erradicación del cáncer de mama. El dinero recaudado será utilizado para la compra de medicamentos y equipo para el tratamiento de esta enfermedad.
Vida (Rojo $50): La Fundación México Vivo de Charlie Cordero presenta este accesorio para apoyar la lucha contra el SIDA.
Breast Cancer Research (Rosa, US$1): La campaña de esta pulsera se complementa con una serie de artículos, como bolsas, sombrillas, palmeras, gorras… las ganancias se destinan a la investigación y a la prevención del cáncer en la mujer.
Día de la familia (Azul, $25): Destinada a instituciones que apoyan los valores familiares, Las ventas ayudarían a que familias de escasos recursos pudieran asistir a un evento en un parque de diversiones a celebrar el día internacional de la familia.
Dibujando un mañana (Rojo, $20): En apoyo a los niños de la calle, de venta en Sanborn´s.
Niños autistas (Azul con dibujos de colores, 2 por US$25): en apoyo a The Autism Society of America.
Revive Chapultepec (Verde limón $20): Tienen como finalidad recaudar fondos para recuperar 290 hectáreas que van, desde trabajos arquitectónicos, hasta urbanísticos y ambientales.
Desafuero AMLO (Amarilla): Hasta los políticos están abusando de esta moda por adherirse a una causa. El propósito es que los partidarios de Rayito de esperanza las porten como signo de inconformidad.
Como todo el mundo debe hacer, las grandes multinacionales también aprovechan para hacer su agosto y han lanzado varias pulseras, que más que apoyar una causa, apoyan la moda y a sus marcas:
Adidas: Lanzó al mercado pulseras con diversos mensajes Relieve, Imposible is nothing y el distintivo de la marca. Las hay en varios tonos y su costo es de $80.
Nintendo (Azul): Por $80 puedes mostrar tu pasión por las consolas de esta marca.
PIRATAS
Tsunami Relief (todos, desde US$2): Esta pulsera es un fraude, ya UNICEF y la Cruz Roja han negado que se estén recabando fondos por medio de este tipo de campañas.
Greenpeace (Verdes $100): Esta también es franquicia exclusiva de los piratas, quienes entran a cafés ofreciéndolas como ayuda para esta ONG.
Reitero, no vendo las pulseras, el objeto de este artículo es hacer una crítica mediante hacia el abuso consumista de una buena intención. Esta práctica está totalmente desvirtuada y en algunos medios estamos haciendo un llamado para que se haga conciencia y evitar caer en las manos mercadológicas de esta “moda”.
Colaboración: Sandra L. Román Lemus


