
No hay presión que reviva la esperanza de un amor prohibido,
no hay descencia en la correa que azota mis sentidos,
si la verdad del alma se oculta tras el humo de un idilio,
cuerpos brillantes agitandose al ritmo de un consuelo,
arraigarse al muslo de la esperanza aunque se pierda en el vacio,
predios visitados por la nostalgia se queman en la primavera,
papeles que vuelan al viento sin razones verdaderas,
cuido el brazo de mi culpa para evitar arrancarlo de su estancia etérea,
pinceladas de cariño azotadas contra el lienzo de mi espíritu,
solo cubren en parte el negro de mi futuro y de mi vista,
cuando acabe de pintar el cuadro de mi vida, reconoceré la belleza,
cuando el genero del arte plasmado por el pincel del destino reconosca ser surreal, como la tragedia de un idilio,
como el cuerpo de tu recuerdo, como el humo de tu aliento,
como el beso que ya no espero, como el abrazo que ya no siento,
como el cuerpo que ya no toco, como el espíritu que ya no tengo.
...Destino.
Trascendencia oculta…
allí estaremos.
En la posteridad desconocida
de las historias que no cuentan,
censura colectiva,
inseguridad que los vuelve tan seguros.
Cruzaremos el tiempo,
entraremos en el
sin que nadie lo note.
Caminaremos de la mano,
vigilaremos a los ángeles,
seremos sus guardianes,
más allá de la delgada
y larga línea de los miedos.
Volaremos tan alto que regresaremos
al mismo lugar
una y otra vez
viviremos de pasiones
allá...
En la estatica de nuestras vidas.
Yolanda Castillo
MieL

un amor prohibido, mmmmm pues ahora si me quede sin nada q decir, sera q no tengo conectados mis cables
nos vemos osito :)

gracias miel excelente texto.
ass pos que te digo….hableleeeeeeeeeee.
