
Propio del juzgado etéreo de un ojo centinela,
usuario del juego de la vida ciega,
mano izquierda del destino oscuro,
dolor del costado de un dios pagano.
Agua arrancada de un verso impaciente,
sol y calor del desierto en mi cuerpo,
energía sulfurante que arde en mis labios secos,
brazos suplicantes implorando un beso.
Coraje de un ave que viaja en el intestino del tiempo,
arribando al cielo negro de un imprescindible cariño,
absuelto de un crimen que cometió el cuerpo,
indagando el sentir de un pueblo hambriento.
Son las correrías de una mente perdida,
son las insignificancias de un alma vacía,
solo un par de versos tomados del aire,
un par de incosientes estrofas de un canto loco.

No pienses tanto, luego te duele la cabeza =p
P.d. Me encanto la segunda imagen!
Saluditos

no me duele la cabeza…...¬¬
