
Incado frente a tus piernas,
azorado por tu belleza,
pleno ante una vida vacia,
seco en el alma corrompida.
Hoy me siento cual la vida,
sin mirar y corriendo de prisa,
agonico tiempo en juego,
todo para ahora nada para luego.
Son mis manos solvencias en tu cuerpo,
caricias tímidas en languidos besos,
sera acaso la nostalgia la quehace verso,
o es la hora en que mis días me pesan.
Palidecí implorando un pronto acontecimiento,
murmuré tantas cosas, tantos besos,
y hoy muero una vez mas solo para renacer,
porque la vida es así, sin fijarse y sin querer.
Tus desprecios irritantes,
tus odios mortesinos,
tus ausencias limitantes,
y mi corazón seco y blanquecino.
Hoy todo se conjuga en una depresiva ilusión,
en tantos y tantos versos de fatal deserción,
en la cúspide tu cuerpo y yo rogandole a dios,
alcanzarte con el tiempo o morir de amorosa inanición.
Mortal como te has visto,
mortal como soy yo,
caminemos de la mano en esta noche,
cuando canto la epopeya que este corazón vivió.
