
Marginales miradas en un palmo corto, difieren con la castidad de tus ojos, captando la dimensión de mis deseo en unas pupilas hechas para ver mas alla de una sombra aferrada a la oscuridad, movimiento pausado de unos labios que pronuncian lentamente la canción de despedida en un concierto de tristezas color avellana y cereza, que sin saberlo divierten al señor sol. Conquistado en parte por el frio dorso de tu espíritu, cual témpano se arroja a las corrientes asesinas de un mar de lágrimas, congelado en el tiempo, el beso aquel que diste en prenda al ser que una ocasión dijo tu nombre con tanta fuerza que razgó los timpanos del creador, quien escupiendo sangre, reprodujo la cantaleta de nuestra distante canción. Al estar parado en el abismo, miro sin clemencia el astro rey, tapandolo con la yema de mis dedos, cubriendo su pensamiento con un recuerdo de ayer, mintiendole para que se porte bien y conserve el calor que mata las células de un cariño impuro y apurado, que sin saberlo trajo del inframundo una sombra cabalgando sobre llanto contenido y portando el deseo de un hijo ilegítimo de la tristeza. Malabares eróticos que yacen en los cuerpos tibios, ahora secados al sol, sin ver que mas allá, tus manos portan el casco y traje de viaje intimo, listo para emociones paganas y ardientes llamas de soledad, el viaje de vuelta quema la ausencia, quema mis ojos, que no verán el triste porvenir.

IMAGENES DE SEDUCE-BY-THE-SUN y el osodelpan