
Creí inventar un sistema para aislarme de la cruel vida,
llamose muerte mi patente, pero la cruel vida decidió arrebatarlo,
pero de que manera, con un angel oscuro como mi tristeza,
pero límpido e inmaculado como el cielo del campo,
de miradas profundas y de vueltas tremendas,
de candor cuasi-infantil, pero de presencia inegable,
¿es acaso una señal del cielo?, o ¿es solo una visión de mi deseo?,
es la marca de mi futuro tal vez, o la llaga de un ardiente infortunio,
hoy como sea, agradezco la oportunidad de observarle cual hermoso es,
de perderme en esos ojos llenos de expresión, pero que no dicen nada,
que cuando miran laguidecen las mismisimas perlas,
mueren de envidia las flores y el cielo…el pobre cielo pierde el color ante su mirada.