
SOn distancias infranqueables,
son circunstancias indeseables,
pero con cariño en el fondo,
para amar un inalcansable.
Aunque sabe que yo existo,
y mi alma ante ella desvisto,
nada es seguro entre nosotros,
solo un puñado de besos y cariños remotos.
Poco falta a la visita,
que hace que mi cuerpo resista,
la larga charla del tiempo,
y sepa en mis propias palabras lo que por ella siento.