
Admirar el cielo en tus alas,
como estrellas en el cielo,
son tus ojos en mi alma,
como el agua en el oceano.
Eran parte de mi vida,
tristezas en mis versos referidas,
y hoy contigo estoy contento,
y con el corazón sonriendo.
Tomo los concejos del cielo,
del sol, las nubes y la luna,
solo hay una cura a mi desvelo,
y son los ojos de mi musa.
Vencí al moustro de la almohada,
tambien hasta los insectos,
contigo el miedo no es nada,
bajo el resguardo de tus ojos bellos.
Era el llanto mi agonía,
y esa canción del medio día,
en la tortura grupera,
la que en mi alma se estrella.
La moraleja de hoy,
no es buscar tener mi angel,
es darle gracias a Dios,
por poder verte un instante.