
Despues de la tormenta viene la calma,
es le sabio dicho que gobierna mi vida,
que pasa al tiempo desapercibida,
que pasa al cielo como nube perdida.
Hoy la tormenta a amainado,
el terror de estar solo tal vez haya pasado,
mi suplicas son escuchadas y la trascendencia del tiempo,
vuelve al lugar que la vio nacer, cerca del la paciencia.
La iridisencia de tus alas convierte el aire en suspiros,
el tiempo en paciencia y mi tragedia en cariño,
no son miradas, son destinos envueltos en polvo de hadas,
son caricias hechas al viento esperando tus alas.
