
Había una vez un personaje enorme, frió, oscuro y triste, de apariencia ruda y hechizante, que coleccionaba cariños
desechados, inspirado, construía versos demoníacos y cortaba cicatrices de sus brazos.
Un buen día encontró lo que parecía ser una pluma maltrecha, la recogió y pensó que no podía ser de un ave, pues no hay pájaros plateados, la revisó y se dio cuenta que había un ser al fondo de ese oscuro callejón que lloraba, el ausente corazón del personaje , se compadeció del ángel que lloraba y por primera vez sintió el latir de un corazón que aparentemente no existía, recogió al ángel en sus manos callosas y seco sus lagrimas, quitó el polvo de sus alas hermosa, miro a sus ojos y se dio cuenta que era un verdadero ser divino, lo tomo con suavidad, y los condujo a un lugar seco, fuera del agua de la desgracia que cae sobre el infierno, el ángel pronuncio palabras que al principio no entendía, pero supo que era el lenguaje del cielo.
Con el tiempo el ser oscuro se sentía contento, como jamás en su sucia vida había sentido, ese ángel encontrado entre la tierra y la suciedad, estaba casi totalmente renovado, el entendió que debía dejarlo volar, que su lugar no estaba en la inmundicia y la desgracia de ese lugar ajeno, el ángel tomo su mano rasposa y la puso sobre las suyas, lo miro fijamente, con esos ojos profundos, llenos de esperanza y calidez, le dijo: TE QUIERO, y el gigante oscuro sintió algo extraño en sus ojos, una lágrima escurría por su mejilla y el no podía creerlo, de pronto sintió una inmensa felicidad y vio a través de los ojos del ángel un paraíso claro y hermoso, el ángel extendió sus alas y levantó el vuelo lentamente y se perdió en el horizonte. El gigante se recostó con un sentimiento de satisfacción, cerro los ojos y dejo que su alma abandonara su cuerpo para elevarse con el ángel, así, tranquilo y calmo, murió con la única sonrisa que había tenido en su miserable vida.

Empiezo a sospechar que mi color favorito es el Gris jajaja