
Divinos placeres de hierbas hermosas, de ojos pasivos y manos perversas, lejanas caricias y palabras hermosas, distantes y sonrientes pero distantes al fin.
Soy ajeno a los enceres y a los divinos placeres,
soy la mancha en las mañanas y en las noches otra sombra,
puede que un día elegante me arranque las entrañas,
quiero huír de cierta gente, no por miedo , mas bien por maña,
para no salir dañado de sentimientos displicentes,
esta realidad maldita como selva enmarañada,
hace que mi cariño vago se azote como campana,
son los coros celestiales quienes me traen el reclamo,
de mis versos y mis besos son de proceder insano,
ahora puesta la denuncia me retiro a mis adentros,
engañando al subconciente para que no vea lo que siento,
advirtiendo consecuencias, ya la ausencia la padezco,
ganas de tenerte cerca no me faltan, pero es un mundo al que no pertenezco,
las mitades irregulares de una roca mal pintada,
simulando el corazón que se pierde lentamente en la nada,
son muy crudas decepciones del cariño aterrizado,
con la gala de un buen hombre, yo no estorbo, me hago a un lado,
no es tristeza, es conciencia de la realidad tirana,
ya no importa si no es hoy, tal vez será mañana,
queda claro que esto es cierto que el amor es verdadero,
que con nadie mas lo intento, solo contigo el cariño es sincero.
Te envío un cordial saludo amigo.

grazie minos igualmente!
