
La Cronica de hoy.
La imagen que adorna el monolito encontrado en la Casa de las Ajaracas el 2 de octubre pasado, ya tiene nombre, se llama Tlaltecuhtli (Señor/Señora de la tierra), y correspondería a una lápida que se cree es la tumba del rey Ahuizotl, de acuerdo con el análisis del arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma y del doctor Leonardo López Luján.
Tlaltecuhtli es una deidad telúrica y nocturna con dos atributos básicos de acuerdo a la cosmovisión mexicana: uno masculino y otro femenino.
Sin embargo, según el análisis de López Luján, quien forma parte del Proyecto Templo Mayor del INAH, la imagen encontrada recientemente es mujer por el faldellín adornado con cráneos y huesos cruzados, además de lucir el adorno dorsal con tiras y caracoles que es exclusivo de las deidades femeninas asociadas a la tierra y lo nocturno.
Dicen las fuentes históricas que en este edificio fueron colocadas las cenizas de algunos gobernarntes como Axayácatl y Tizoc, pues era práctica común la de incinerar a los Tlatoque (reyes mexicas en una gran pira al pie del Templo Mayor).
Los mexicas, dijo Matos Moctezuma: “Creían que la diosa Tlaltecuhtli era una insaciable devoradora de los cuerpos sacrificados y de los cadáveres de los muertos. También engullía cotidianamente al sol en cada atardecer, por lo que fue representada con los labios descarnados y un torrente de sangre emanando de su boca”.
El monolito, contiene fechas calendáricas en una garra de la Diosa que corresponde a la fecha 10-Conejo, que hace alusión al año en que Ahuizotl muere y que correponden a 1502 d.C.
El proyecto prevé la construcción de cinco ventanas arqueológicas que estarán listas el 28 de noviembre próximo para que el público pueda mirar esta obra mexica.
Trayectoria de Ahuizotl. Ahuizotl, sucesor de Tizoc, consigue ser un gobernante muy querido gracias a lograr grandes victorias militares y a nombrar a sus capitanes más destacados como altos cargos en la administración.
Las conquistas militares hacen al estado mexica tomar Trocoac y Ayotochcuitlatlan, en la Huasteca, y Tlacotepec y Panotlan, lo que les supone dominar una gran franja costera en el Pacífico.
En Oaxaca, también consigue tomar Coyolapan, donde sitúa una establecimiento militar, Teopuctlan y Huehuetlan. A petición del poderoso estamento de los comerciantes, emprende campañas tendentes a lograr el control de la lejana y rica región del itsmo de Tehuantepec. Las tomas de Amxtlan, Chiapa de Corzo y Comitlan le hacen dominar el Xoconochco y alcanzar los límites con la actual Guatemala. Un ataque fallido contra Tlaxcala en 1501 será su última gran empresa militar. En el ámbito interior, se asegura el control de numerosos territorios mediante el establecimiento como gobernantes de parientes suyos pertenecientes al mismo tiempo a las dinastías locales. Esto ocurrirá en Tlacopan, Coyoacan, Xochimilco, Culhuacan, Azcapotzalco, Tula e Iztapalapa.
Además, embellece la capital Tenochtitlan-Tlateloco con la construcción de numerosos templos y palacios y el engrandecimiento del Templo Mayor. Las fuentes destacan en 1487 la ceremonia de dedicación del Templo Mayor, en la que se podrían haber inmolado entre 20,000 y 80,400 víctimas, cifra esta última a cargo de fray Diego Durán.
La necesidad de abastecimiento de agua para una población en crecimiento apenas puede ser ya paliada con el acueducto de Chapultepec, por lo que se emprende la construcción de otro desde la fuente de Acuecuexco, con el desacuerdo de sus asesores.
Una gran inundación en 1499 casi destruye la ciudad y es causa indirecta de la muerte de Ahuítzotl, ya que al intentar escapar de la habitación en donde queda atrapado se golpea la cabeza, pereciendo de la dolencia tres años más tarde.
Las opiniones
Luciano Cedillo
Es “la devoradora de cuerpos”
Luciano Cedillo, director del INAH, comentó en entrevista con Crónica que la pieza podría ser la lápida mortuoria de Ahuizotl ,octavo rey de Tenochtitlan, quien gobernó los destinos de la Triple Alianza entre 1486 y 1502 d.C.
El restaurador Cedillo comentó: “La escultura mexica localizada en el conjunto Las Ajaracas, representa sin lugar a dudas a la diosa Tlaltecuhtli o Señora de la tierra, que los antiguos pobladores veían como una insaciable devoradora de los cuerpos de los sacrificados y de los cadáveres.
Matos Moctezuma
El monolito tiene cualidades únicas
Por su parte el arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma explicó que la pieza de 12.5 toneladas tiene elementos “únicos”, como son cráneos en codos y rodillas, y banderas de papel en el pelo que simbolizan a la muerte y el sacrificio.
El director del Proyecto del Templo Mayor manifestó: “De acuerdo con las primeras hipótesis, los especialistas han llegado a la conclusión de que el monolito podría ser la lápida mortuoria de Ahuizotl, quien en su calidad de ser solar descendió muerto al Mictlán, donde transmitió el poder a su sucesor Moctezuma II”.
El arqueólogo agregó: “La pieza corresponde a la séptima etapa constructiva del Templo Mayor, de 1502 a 1521, y se encontró en su posición original que ocupó el Tzompantli, en un lugar que estaría junto a un edificio llamado Cuauhxicalco, como lo describe Fray Bernardino de Sahagún en la obra Primeros memoriales”.
Álvaro Barrera
El hallazgo más importante en 28 años
El arqueólogo Álvaro Barrera coordinador de los trabajos de Las Ajaracas, confirmó que las dimensiones de la escultura tallada en piedra andesita rosa son de cuatro metros de largo por 3.57 de ancho y 40 centímetros de espesor, por lo que constituye el más importante hallazgo realizado en 28 años en el centro de la ciudad, después del descubrimiento de la Diosa Coyolxauhqui, ocurrido en 1978.
Gracias por provocar que nos cultivemos. Un abrazo.

este es el monolito de San Luis, algo como el monolito 38 balgo así?
