
Tanto ama el diablo a su hijo hasta que le saca un ojo
Bajo este refrán dirijo mi positivismo, si se sufre es porque alguien esta buscando constantemente hacerte un bien pero ha tenido errores.
Quiero ser ese cedro sembrado en el mundo, que sostenga un océano de lagrimas y viento, que sea ancho y fuerte como piedra, que sea suave y terso como el aire, que se alimente del agua de tus ojos trsites, y que florescan de él, bellas flores con tu rostro en el medio, y etéreos pájaros dibujan nidos de acero entre las ramas de este árbol inaudíto, para criar regalos del cielo divino de tus brazos, y resguardarse de las manos del demonio en turno.
Mis raices entran en tu pecho y hacen mella en tus entrañas, no lastiman la belleza que hay adentro, ni te quitan la oportunidad de ningún advenimiento, acarician con suavidad tu cuerpo, mientras toman agua del llanto eterno, amanecen respirando celos, anochecen exhalando calma.