
El descanso de unos ojos que miraban todo el tiempo esperando con paciencia, la llegada de la esperanza, hoy descansan agotados y secos, devaluados y buenos, porque a pesar de las desdichas aun saben ver al cielo, solo se abren para ver por donde va el camino eterno, donde esta la entrada al infierno y donde esta ese ser tan bello.
Incolume se levanta la esperanza de encontrarte, en una piedra vacía, o en un reten del cielo, despojada de tus alas, o con un halo de misterio, con tus manos destrozadas o con majestuoso desprecio.
En donde estés te buscará mi aliento, donde vayas te alcanzaré en el viento, si te escapas yo te encuentro, si lo dudas yo te aviento, si te duermes, te despierto.
Encuentrame en la sombra, olvidado del sol, encuentrame en la sopa o de la mano de dios.