
Deshebrado por el tiempo, mallugado por rechazos,
me comprimo a mis adentros, me resigno a los fracazos,
si visito los infiernos, no es para conocerlos,
es la purga de mis versos y la ira de mis celos.
No reclamo mi destino, mas bien pido fuerzas,
de abrirme mas un camino, que no estrangule mis venas,
pues reviento en aluciones de amores desaparecidos,
de besos y abrazos fingidos, de oraciones y llantos perdidos.
Cuentale un poco a la vida, los secretos de mi poesía,
que entre vampiros y muertes, bellos angeles nacían,
que soy tan blando como las nubes, pero férreo como la tormenta,
que soy decididamente un cariño que se estrella y se revienta.
Ojos testigos de todo, manos delatoras del mundo,
piernas que recorren despojos, cuerpo que resiente la lucha,
si es que captas lo que digo, habla por mi, con el sempiterno,
dile que si, que fuí oscuro, pero que con su mano, mi vida termino.
Tragedias que siembran llagas, sonrisas que truncan destinos,
si hoy mi vida me arrancáras, en esta poesía yo me obstino,
a ser solo sombra de un alma que rehuye de mis cariños,
porque soy mas que dueño de mi alma, dueño de la tormenta de mis destinos.
