Escupiendo en el blog.
[ Escribo sobre... ]
4:10 a.m.sáb 30 de mayo, 2009 - 04:28 Seguridad de esta entrada: PUBLICOTengo comezón en la espalda. No alcanzo. Pienso en Arthur Bloch y su Ley de Murphy: "Si las cosas pueden salir mal, saldrán mal". También dice "La comezón es directamente proporcional al lugar menos alcanzable". Llegué a besar a mi hija. Con los ojos entreabiertos, tomó su oso de peluche, Sosa, y me pidió que le diera un beso también. Sonrió y volvió a dormir. Hoy, en el trabajo, faltó uno de mis compañeros. Y sí, las cosas salieron mal porque existía la posibilidad de que así fuera. Llegó más publicidad y, por ende, más páginas que hacer, lo que corresponde a revisar más textos y corregir más errores y barrabasadas con la boca bien cerrada. Las personas de hoy en día no sabemos esperar. Queremos todo de inmediato. No esperamos ni siquiera el futuro. Andamos ahí, queriendo saberlo todo y afrontarlo todo de una buena vez, sin experiencia, sin tiempo, sin raciocinio ni meditaciones. Así que las personas de mayor jerarquía, que son todos exceptuando mis otros cinco compañeros, se apresuran y presionan. Quieren tener su página lista y revisada ya. Sin importar quién llegó primero. Ya de ya. Porque uno, como gato que es en ese árbol jerárquico, como el último nivel, el más jodido y más doliente, tiene que servirles. Cuando ellos digan y como digan. Ejercen presión. Los correctores no somos personas. Somos máquinas. No nos cansamos, ni nos importa la hora en la que salimos, ni comemos, ni vamos al baño, ni nos duele la cabeza o los ojos por el brillo del monitor. Los correctores son los caballeros de la noche: son malos cuando se requiere que exista un malo, son la excusa perfecta. Si sale un error en la página, es culpa del corrector, aunque sea mentira. Así es el juego del poder. Y faltando un compañero, el trabajo se acumula y hay que ser un burro y cargar con todo y cerrar la boca y ser amable porque si no, si no mi contrato mensual en el que no tengo ni una prestación se va a la basura, y ya dije que tengo que pagar cuentas. Quién no tiene cuentas pendientes en estos tiempos. Reviso páginas como "Giselle Bünchen tiene 20 mil millones de dólares en su cuenta bancaria". "En Sri Lanka el gobierno mata a veinte mil guerrilleros tamiles que no eran de la religión oficial". "Chocan adolescentes por exceso de velocidad". "Agustín Carstens dice que la crisis ya está pasando". "Josefina Vázquez Mota le va a los Tuzos". "El candidato del PAN promete becas para jóvenes con escasos recursos". "El candidato del PRI promete seguridad pública". "Debido a las lluvias, el Municipio de Zuazua, Nuevo León, se inunda". "Violan a dos en un parque, nadie vio nada". Comprendo un poco entiendo por qué no esperamos nada, por qué no esperamos al futuro. Si en el presente todo se desmorona, no podemos culpar a nadir porque nosotros trazamos este camino. Nosotros, pidiendo una libertad que se volvió libertinaje, entre niñas de 10 años con boquitas pintadas y ojos delineados y faldas cortas y perreando, y niños de pantaloncillos pegados, camuflajeándose con niñas, calcados en la televisión, jugando Xbox todo el día, haciendo chistes subidos de tono, queriendo fornicar ya en nombre de la libertad. Y los padres ciegos a toda desviación en nombre de la libertad. La libertad es nuestra nueva excusa, nuestro nuevo dios pagano. Como los indígenas en el santuario construido por los españoles para que adoraran a sus santos y vírgenes. Ahí fue cuando los indígenas colocaron debajo de las imágenes cristianas las imágenes de sus dioses, y se adoraba a Tonatzin y no a María en sus corazones. Pero los españoles veían lo que querían ver. Es una confusión. Total. El libertinaje está bajo la imagen de la democracia y la libertad. Y nos hacemos de la vista gorda. Y justificamos las guerras, la política y la corrupción. Justificamoslas violaciones, los golpes, las injusticias, las actitudes de poder, la soberbia. Al final del día, llego a casa a besar a mi hija y a su oso de peluche, a sentarme a escribir y esperar el sueño en el que me sumerja pensando que mi nena tendrá paciencia para esperar un mejor futuro. Porque aunque trato de cambiar el mundo incansablemente, como idealista que soy, poco a poco el cruel mundo me va cambiando a mí sin darme cuenta. [ Enlace | Dos es mejor que uno... supongo :/ ] del.icio.us Estrella este post
Pendejadas?!
Han escrito 2 comentarios de «4:10 a.m.»
|