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una señora maduramar 29 de mayo, 2007 - 17:38 Estado de ánimo: InspiradoSeguridad de esta entrada: PUBLICO Recuerdo el día q murió la negra. Estaba empezando la secundaria y era una puberta cuya única preocupación en la vida era un amor no correspondido, y Noé tenía novia. Regresé a casa y allí estaba la negra, en el patio tomando el sol. Me acerqué para saludarla y un montón de moscas salieron de sus orejas, la moví y estaba tiesa tiesa… Como clásica escena telenovelesca : me encerré en un cuarto y lloré y llore´y lloré. Fue un viernes El siguiente martes en la noche ya estaba dormida, me despertaron y sólo vi que se llevaron a mi abuelo cargando, estaba enfermo. Las personas se enferman, las llevan al hospital, regresan con cajas de medicina, y ya. Los gatos no, los gatos se enferman y se mueren en el patio . Pero mi abuelo no regresó y yo no lloré. Todos lloraban mucho, pero yo esperé a q regresara con sus cajas de medicina. Mi madre dice q el abuelo se inspiró en la negra para morirse. Sigo sin saber cómo pasa eso. Al mes siguiente fuimos con la vecina que regalaba gatitos. No fuimos al asilo de la esquina por un abuelo nuevo. Aunque había muchos abuelos allí abandonados, porq decían q eran estorbos. ¿Cómo podían vivir sin abuelo? hasta Heidi tenía un abuelo y no era estorbo. Pero la familia dijo q no podíamos ir al asilo y adoptar un abuelo, aunq yo quisiera un abuelo para contarle cosas y q nunca me creyera, como q el mundo había cambiado y q ahora los años tenían 10 meses y no doce, (eso hacía con mi abuelo y sólo se reía… era mala). Quizá le hubiera dicho q en verano el reloj se atrasaba una hora, y q era como desaparecer una hora de nuestras vidas, se hubiera reído mucho. Y tenían dos gatitas para escoger. Escogi la blanca con manchas negras, porq la otra era negra y se parecía a “la negra”, excepto por las patas blancas. Pero tenía una semana. Nadie dijo q era dificil q un gato tan pequeño, sobreviviera en manos de una puberta enamorada. La gata se enfermó, no comía, ni jugaba, era como si de pronto hubiera envejecido. Para calentarla decidi acostarme y abrazarla, me quedé dormida. Al día siguiente la gata estaba fría… y aplastada. Otra vez lloré mucho. Dos semanas después fuimos por la otra gata. Aunq se pareciera a la negra. Le puse Candy. Porq entonces era una puberta muy cursi q sólo se ocupaba en hacer cartitas anónimas para un amor no correspondido. La Candy ya cumplió diez años y es una gata fuerte, le sobrevive a sus tres camadas, a todos los gatos de la cuadra y hasta a todos mis abuelos. Pero ya no juega. Cuando intento jugar con ella, sólo me ve de reojo, dice q ella ya es una señora madura y se lame la mano. [ Enlace | Sin comentarios :'( ] del.icio.us Estrella este post
Farfalla cavilando...
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