Jalapa está gris ahorita, muy fresco, se me enfrían las manos, me hace falta un café, y creo que iré a buscarlo. Me gusta el frío, lo disfruto, así como está ahorita, fresco, para estar con la cobija en la cama y viendo tv o con la media naranja (o cualquier otra fruta) y sin tv.
Jalapa es una bella ciudad, pero adolece de los problemas de toda ciudad: congestionamientos, basura, escasez de agua, y otras más. Aunado el hecho que por ser una ciudad construída sobre cerros las calles suelen ser estrechas, algunas con vueltas casi imposibles, otras empinadas, en extremo en algunas ocasiones. Y a pesar de ello viviría aquí.
Me siento un leve solo aquí, todos andan en sus cosas (y eso que son vagaciones), y me la paso en la calle todo el día, hay mucho que ver, pero me falta algo muy importante: mi cámara fotográfica. La presté y es la hora que no me la han devuelto, bien dicen que algunas cosas son celosas, las prestas y nunca regresan (espero no sea el caso con la cámara, que prefiero mejor perder un celular a la cámara). Me hubiera gustado tener más fotos, siempre hay un rincón nuevo que descubrir aquí, un lugar nuevo que visitar, alguna exposición que disfrutar.
Nomás en lo que escribía aquí, volteo y me doy cuenta que está la una lloviznita ligera pero que ya hace que las calles luzcan un poco húmedas, pero ahora ya empieza lo bueno, el agua cae más duro, y yo estoy en un ciber por la calle del dique, como estoy encarrilado escribiendo, el agua en lugar de apresurarme me hace inspirarme con el aroma que despide al empapar la tierra y despedir ese aroma que tan bien conocemos, y que es inspiración para escribir. Como aquí el clima está frío, y el agua con más razón, me quedo aquí un ratito más, no me arriesgaré a una gripa.
Escuchando: Kristy Starling - Water



