No debí haber dicho nada ese día, creo que era mejor haberme quedado callado y seguiría feliz, feliz entre mis sueños de felicidad perfecta, con un paraíso entre mis manos. . .
De que me sirvió el hablar?, de que me sirvió decir que sentía de nuevo que llovía en medio de mi sequía, si solo fué eso, un sueño de alguien que solo quería saber si podía sonreir de nuevo, si podía ver una luna brillante en medio del bosque.
De que me sirvió el decirlo?, hoy siento el mundo más distante que nunca, las voces perdidas en la distancia, y el cuarto mes quedando muy atrás, perdido en medio del tiempo y el espacio, imposible recuperar esos tiempos de felicidad en los que podía soñar sin temor, en los que podía volar sin temor a caer, donde quedaron esos sueños?
Porque hoy estoy en un abismo, con las alas rotas, y un hueco en el pecho, un vacío interior y sin fuerzas.



