
Y me quedé esperando tu mensaje. Quizás por la época nunca llegó a su destino, o quizás simplemente no te nació el enviarme un solo mensaje, ese gusanito que me dice que para ti no valgo el tiempo que inviertes en escribirme un sms, que tus prioridades son otras y yo no estoy precisamente entre las primeras.
Los hechos de tu vida hacia mi terminaron abriendo mis ojos, mis amigos me lo decían, pero yo idiotizado de amor no lo aceptaba, terminaron distanciándose de mi, y hoy tengo que abrir completamente los ojos, esperé tu mensaje, nunca llegó, me llegaron muchos excepto el que me era importante, el tuyo.
El tonto fui yo, me duele reconocerlo, por darte mucho, por hacerte saber que me tenías encandilado como la vela a la polilla, me acerqué a tu llama y me has quemado completa, totalmente, quedando mis cenizas regadas por ahí, y una polilla no es un fénix.
Escuchando: Joy Williams - Surrender



