
Es imposible pensar que una imagen diga mas que mil palabras, probablemente podamos apreciar una bella imagen y enseguida vendrán una y mil formas distintas; la belleza no tiene una definición, no es algo común y por consecuencia es algo único para disfrutar, se intenta opacar el brillo de una estrella pero esta nunca dejara su lugar en el cielo, lugar donde se reúnen miles de almas, otras tantas causas no perdidas pueden tener lugar en nuestro pensamiento, pero cuando llega la hora de darle una definición a esta hermosa dama de la fotografía en caso muy personal admito que ni escribiendo un libro completo de adulaciones podría convertirse en detalle preciso de lo que acontece, las bien delineadas formas de unos labios que invitan al pecado de la lujuria, una mirada que derrite mi corazón de hierro y una piel que promete un festín de sexo.
Definiciones un tanto perversas como las anteriores buscan llamar la atención de esta hermosa mujer, un mortal como yo no dudaría en usar mi propia espalda para que esta diosa del deseo no tenga que tocar la tierra.
Esta Diosa existe y camina entre nosotros.



