
Lo que años atrás parecía un sueño hoy es realidad, las cosas marchan bien, hemos madurado, quizá al que le faltaba hacerlo era a mí y si, porque era como un barco sin capitán, como un ave en altamar, después de conocerte no solo hemos compartido besos y abrazos.
Habremos recorrido miles de kilómetros juntos, nos hemos separado por cuestiones del corazón o de trabajo, pero ahí estamos, la confianza y el amor son frases que van debajo del escudo de nuestra bandera, tu imagen es un icono en mi memoria, en la que diario cumplimos la promesa de volver a donde nos conocimos, y bien nada es para siempre era una frase que envolvía mis letras hace un tiempo atrás en el que me encontraba lleno de dudas, el dolor interno no me permitía mirar mas allá de la imaginación. Hoy, todo es diferente.
A mi Flor Venenosa.



