Desapariciones II
Vaya dias, demasiado trabajo, demasiada la presion, constantes desveladas, y mucho camino mas que recorrer, a veces olvidandome de los de La Vieja Guardia, aquellos hermanos del alma, que con cada paso y cada accion me acompañan en mi vida, aquellos a los cuales puedo recurrir y recurren a mi, cuando estoy mal, cuando estoy bien, pueden sentir mis estados de animo y pueden darme un alivio o regalarme maravillosos momentos cuando no hay nada mas.
Me estaba volviendo un solitario, ya estaban enterados de mi ausencia, de mi retiro bajo los efectos de algunos hechos que hicieron cambiar un poco mi percepción, ya mi vida estaba dando otros giros y hacia cosas nuevas que hasta entonces me traian un poco de tranquilidad, me recoste sobre el sillon, mientras leia uno de mis post´s pasados, donde comentaba algo asi como, en la soledad no hay dolor…
Muy a pesar de tener toda la mejor compañía, una hermosa familia, unos excelentes amigos, mas bien mis hermanos, habia un pequeño vacio que seguia latiendo, muy en el fondo, volvia a mirar cuando regalaba rosas o alguno que otro poema, extrañaba ese sentimiento denominado Amor, ese sentimiento que te proporciona un extra de motivación, mas no indispensable, miraba la foto de Ana, veia las imágenes en mi fondo y evocaba los pequeños momentos a su lado, quizas habia dejado ir la oportunidad, quizas no era tiempo de volver amar, el dolor ya habia desaparecido totalmente, no guardaba ningun sentimiento negativo dentro, ya buscaba otras soluciones que me trajeran mas sonrisas que nada.
Estaba satisfecho, por el momento, aun cuando seguia en un tipo de alejamiento de todo lo que me rodeaba mucho antes de empezar a analizar y antes que actuar.
Un pibe se atrevio a cuestionarme sobre mi comportamiento y me dijo un par de pendejadas, no de este sitio, no de este circulo, si no de mi vida real y presente.
Y no me importaba lo que dijeran, necesitaba un pequeño calmon a tanto ajetreo, a tanto producto nocivo, ojo, el amor es nocivo para la salud, cierto?
Y no me aburria pasar el fin de semana en casa, ya no llamaba mi atención aquellas constantes desapariciones, aquel derroche de salud, por aquí y por alla, Oscar a donde diablos vas?
Aunque pareciera una actitud inmadura, como un barco a la deriva, podia presumir de lo que habia logrado a mi edad, bajo cualquier circunstancia, los sueños, ideales y objetivos seguían latentes, pero seguia pensando en que hacia falta algo…
Y me despido con la siguiente frase :
Después de todo no fue una buena idea dejar de ser un chico malo
Algun dia les seguire platicando lo que acontece en mi vida.
Sean felices, si es posible, tanto como yo.

