
Ivaldo Cavalcante
“QUIZAS EN LA SOLEDAD NO HAY DOLOR”...Luciano.
Mientras miraba esporadicamente a traves del ventanal que lo separaba de la multitud andante, entre circo, maroma y teatro, debido al intenso calor que emanaba de nuestro Sol, muy a pesar del mal-encarado portero encargado de la entrada del edificio, miraba fijamente el horizonte queriendo encontrar algo en la espesa llanura del horizonte, que a ciencia cierta parece estatico, lejano, muchas veces se torna hermoso, es producto del movimiento terrestre y fuente de inspiracion para algunos autores, otros tantos poetas y un pequeño numero de inconscientes.
El televisor encendido, la luz apagada, el reflejo constante de la sonrisa imaginaria, sin rencores, sin sabor, unico y exquisito, parecia disfrutar del penultimo cigarro del dia, un transeunte mas, unido a la “masa” que se mueve diariamente por las calles, unas almas sin rumbo, unas mas por la rutina diaria.
Careciendo de complejos o de algun sentimiento propio del ser solitario, un mundo de sombras, una mano en el pecho, la otra en la bolsa, el “pelotudo” griton, loco, inmundo y fragil ante la patada que hacia estallarle los dientes, sin temor alguno el ente desafiaba, miraba y andaba.
No hay prisa, no hay nada que “acarrear”.
Sensatez hijo de puta, que al llegar el dia se te acaba la fuerza y vuelves a tu madriguera.
Paciencia boludo de mierda.
Sin comentarios :'( ]


