"La reina de Polanco."
La muy puta llego a casa, con el labial mas brilloso que haya visto en mi vida, o el perfume mas “penetrante” que mis fosas nasales pudieran soportar, en su mano llevaba un bolso de D&G y en sus dedos las llaves de su Mini, mientras que la micro falda apenas le cubría lo necesario para no mostrar sus encantos.
Llamémosla “Paty”, Paty es hija de un importante ganadero de la región, Paty no tiene preocupación alguna mas que conservar la línea, ir de compras y gastar miles de pesos en llamadas al celular de “Bobby”, Paty gusta de visitar a sus amigas, escuchar a Fernando Delgadillo, comer sushi e ir de viaje cada vez que no tiene nada bueno que hacer.
Presta para la acción, desde que abrí el portón pude percibir su aliento alcohólico, a la nena le gusta beber tequila, ya sea sola o acompañada, de tantas marcas posibles por beber creo que solo le faltaron 3 marcas por probar, era tan grave su estado de estupidez que de entre sus ropas saco un sobre transparente y en el llevaba contenido un característico polvo blanco, dio un suspiro, dio dos…
Paty era un bulto en ebullicion, ni la minifalda la salvaba porque al primer paso ya tenia sus bragas en mi rostro y su pierna derecha arriba de mi hombro, el estereo ese día tocaba a Celso Piña y Blanquito Man con su cumbia sobre el rió, esa voz alucinante, la que hace los coros, el acordeón, el polvo blanco y los jugos de Paty derramándose sobre mi cuerpo hizo que recordara como la conocí.
Pero como dice la Nana Goya, pero esa es otra historia.

