BLOW.
Una mas a la coleccion.
Apta para disfrutarse, solo o acompañado, preferentemente de papá o del abuelo.

Basada en la historia verídica de cómo la cocaína se convirtió en el problema más grande de Estados Unidos en materia de drogas, está película explora cómo un solo hombre se transforma en el conducto central de 35 mil millones de dólares al año hacia los cárteles colombianos.
Ted Demme dirige este fascinante enfoque en el encanto maníaco – y la peligrosa realidad – de la vida cotidiana de un narcotraficante, y nos relata una de las grandes historias aún no contadas de los anales del crimen y cultura estadounidense.

Mas allá de lo que la película transmita, refleja diferentes aspectos de la vida de un personaje singular que vio pasar en unos años de su vida todo lo que ocasiona el vivir de una manera libre y fugaz, con el propósito de cultivar aquel veneno hecho polvo, o aquella hierba que transporta a lugares imaginarios y que es en los últimos tiempos el peor padecimiento de la sociedad, desde el consumidor hasta quieres lucran con poder y venta se nos permite vislumbrar solo una proporción de lo que en realidad son los efectos permanentes que ocasionan.
Johnny Deep en una de sus mejores actuaciones, pasa de ser un hijo cariñoso a un padre desesperado y un esposo ambicioso, en el que su personaje define en una frase la cual lleva a la perdición absoluta de valores morales y materiales, nunca es posible poder tener todo a la mano y de buena Fe si no hay algún acto malicioso que corrompa nuestros pensamientos, es cierto no podemos vivir y mirar como se va la vida en segundos, muchos luchan día a día por cultivar aquellos sueños que puedan darle satisfacciones, muchos son los que quieren un BMW a una satisfacción de por vida. Nadie es culpable, como un cheque al portador la vida fue concebida para hacer cada uno de los individuos que la conformamos, lo que al prójimo no le interese
A fin de cuentas podemos ver que mas dura que sea la vida para uno, varios o muchos de los que respiramos queda el grato sentimiento de jugarse la vida sin esperar recibir nada a cambio y cuando esto se vuelve contradictorio existe la posibilidad de llevar un alma de acero, dura pero al mismo tiempo frágil como el cristal.
En la película Johnny, en su personaje, al estar en el presidio y su padre al borde de la muerte se despidió con singular frase que resume a final de cuentas los buenos deseos que perduran, que unen lazos y que demuestran el amor infinito que existe de un padre a un hijo y viceversa.
Que el viento siempre este en tu espalda y el sol siempre de en tu cara
Y que los vientos del destino, te lleven a bailar con las estrellas.
Escuchando: Historia de las sillas - Silvio Rodriguez

