Fragmentos.
A esta historia no se le adjudican mas personajes que ella y yo, juntos, como un fuego que renace, que no con sume, que no lastima., que no le importan las horas ni los días.
Y comprendí que lo fuerte no se mide en trazas, o que la inteligencia en tiempo, mucho menos que las heridas se curan por si solas pero si no se olvidan se disfruta del legado, hubo juego en el preámbulo y si bien nadie apostaba un peso por esta alma vaga ni imaginar retomar el camino necesario, y es que siempre estuvieron allí aquellas personas que yo llamo hermanos y que muchos llaman amigos, los que me sacaron del pozo en determinado momento y si bien no quiero nombrar a la culpable, la denomine nena y en muchos “posts” la llame Michelle, y se debe en gran proporción a que la fortuna no es la plata, si no la calidad y tengo unos guerreros dispuestos a meter las manos al fuego por mi y para mi eso representa una riqueza enorme muy aparte de las satisfacciones que deja el esfuerzo y constancia, y bien estaba listo, con la coraza fuerte y el alma muy en su puesto, cuando a este camino se cruzo un ángel con nombre y presencia, terrenal, hermoso, dispuesto a sacarme otra vez del camino para con sus besos y sueños capturarme y regalarme su numero, entonces me despoje de todo prejuicio y mala leche que acompañaba mi ser en el afán de hacer pagar cada minuto mal invertido y me hizo reivindicarme ante una nueva oportunidad, surgieron las cuestiones pertinentes y los consejos de mis almas guerreras, ante una utopía disfrazada de pretexto, como lo exprese en post anterior, ante una nueva oportunidad, de quemarme la garganta con el sol, de vivir de nuevo la mas bella e innecesaria experiencia, ante la sombra de una mujer que si bien era el mas sagrado tesoro que llevaba a cuesta y que de días a noches se convirtió en un triste despertar, en contraparte, venia a retractarme, no podía resistirme y aunque el tiempo no fue factor pude apreciar en el semblante y en las cosas sencillas que acompañan el transcurrir diario de acciones y consecuencias, el rostro enfrente de mi se había convertido en un alma empeñada a dedicar cada acción y gesto para que a esta aurora ilumine cada noche y para que en cada paso el sol siempre este de frente y no a cuestas.
El final nadie lo sabe.

Yo no quiero soñar, solo espero asimilar, si es un regalo, una promesa mas de la vida, mi bandera es la misma, en esencia, solamente que el viento me llevo a otros lugares que navegar.
Y para eso solo nos resta el tiempo que viene, los días que se van.
La pasión que consume nuestras sabanas cada despertar.
Jugar de nuevo al juego, soñar y no despertar.
Y para amar no basta nada más.
Y bien lo dijo Silvio Rodríguez :
El que tenga una canción tendrá tormenta
El que tenga compañía, soledad.
El que siga un buen camino tendrá sillas
Peligrosas que lo inviten a parar.
Pero vale la canción buena tormenta
Y la compañía vale soledad
Siempre vale la agonía de la prisa
Aunque se llene de sillas la verdad.

