Dejar ir, soltar, desprenderse. ¡difícil! ¿No? En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y ganar. ¡Chirriones! Pero ¡como duele perder! ¿verdad? Hay que dejar ir, hay que pasar a la siguiente pagina, hay que vivir solo lo que tenemos en el presente.
Lo que pasa ya paso. No esperes a que “alguna vez” se den cuenta de quien eres, porque tendras que hacerlo sobre un banco. La vida esta para adelante nunca para atrás. Por que si andas por la vida dejando “puertas abiertas” nunca podras desprenderte ni vivir al máximo.
Noviazgos o amistades que no terminan del todo, te hacen pensar en posibilidades de “regresar” ¿a que? ¿para que?, no tienes necesidad de aclarar mas palabras que ya se dijeron. Y no por orgullo ni por soberbia si no porque tu ya no encajas allí, en ese lugar, en ese corazón, uno ya no es el mismo que fue, hace dos días, hace tres meses, hace un año, ¡no hay nada que volver! Se cierra la puerta, se pasa a la siguiente hoja y ¡punto final!
Ni tu serás el mismo ni lo demás será igual porque en la vida nada se queda quieto, nada es estatico. Es salud mental, amor por ti mismo desprenderte de lo que ya no esta en tu vida. Recuerda que nada ni nadie es indispensable.
Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para vivir porque cuando llegaste a este mundo “llegaste” sin ese adhesivo, si hoy ese adhesivo te duele ¡dejalo ir! De que te friegues tu… ¡que se friegue solo! Es un proceso de aprender y desprenderse y aunque duela, ¡se puede! Porque nada ni nadie nos es indispensable, solo es costumbre, apego, necesidad.
Pero ha ¡chingada! ¡COMO DUELE! ¿verdad?
¡¡¡Cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, desprénde, sacude, suélta!!!
P.d. Aveces ya ni siquiera se sabe como es la vida.
, me siento Abrumado