
Cuando besaba tus labios me perdía como en un laberinto
cuando te acariciaba , en cada parte que te gusta,
podía sentir como te estremecías,
haciéndome estremecer a mi.
Me fascina recorrer con mi boca,
tu abdomen y bajar besando tus piernas hasta tus pies,
subir de nuevo y llegar a tu cuello,
y morderte sin que lo sientas.
Jugar con mi lengua en tu garganta,
escuchando tu satisfacción que me clavas en los oídos,
como suenas cuando te toco
como me contagias la sensación en la piel.
Somos uno cuando juntamos nuestros cuerpos,
somos dueños cada uno de nuestra piel,
y yo sé que es lo que le gusta a tu cuerpo,
que es casi lo mismo que le gusta a el mío.
Son mis caricias, son mis besos
son mis movimientos armónicos con mis caderas,
subiendo por tus piernas,
deslizando mi lengua, por cada poro de tu piel.
Con ese perfume que me sabe a tu atracción,
a mis deseos de ti, con un beso profundo toco el cielo,
y el mismo sol me arde por dentro.
Todo eso y más me provocan tus besos,
tus miradas, y tus palabras sensuales en mi oído,
es como correr alrededor del mundo
y llegar cansada a tus brazos.
Tu amor, me hace sentir lo que nunca nadie pudo lograr,
mi cuerpo se estremece con el contacto de tus músculos
y tu piel sedosa.
Así me haces adicta de tu cuerpo,
y me dejas encerrada en cada parte que acaricia mis manos,
y me drogas con tus besos desesperados ,
dejándome sin aliento y sin noción de tiempo.