Hay que descansar un poco de la vida diaria.
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MAYACASdom 10 de julio, 2005 - 02:08 Estado de ánimo: AburridoSeguridad de esta entrada: PUBLICO Música actual: Freckles - Rouroni Kenshin Soundtrak La reunión familiar iba de mal en peor, desde que vi la cara de mi prima, supe que algo no estaba bien, la pura intuición me alerto acerca de que mi madre fuera la culpable, y no tarde mucho en descubrir que así era. Mientras caminaba y pensaba en el chico del subterráneo que tanto me había llamado la atención pues se parecía en gran medida a Rafael, pelo largo, lacio, amarrado en una coleta de caballo, de muy buen ver, su linda tez blanca, acompañaba a quien creo era su hermana menor, que al parecer regresaba de casa, me gustaba, y de no haber sido por que iba con mis padres, me hubiese gustado iniciar una conversación con él. Mientras le daba vueltas al asunto para olvidar el rechazo de mi prima y a la boquifloja de mi madre, me tope con mi padre, quien creyó prudente darme 2 dulces, un par de monedas y un boleto del metro para el camino. - Segura que te vas a casa? - Sí, no quiero estar ahí ya sabes como se ponen las cosas… - Esta bien, quieres que te lleve? - No, solo tengo que cruzar la calle. Mientras me despedía de mi padre vi un pequeño animal caminando junto a nosotros. - Pero mira que cosa más linda, parece que estuviera ciego… - Sí es un topo. Algo andaba mal, los topos no tienen cuerpo de ardilla voladora y e el estacionamiento que antes solía ser de concreto ahora solo es tierra y hierbas, pero en sí no le di importancia y no me preocupe por el cambio de escenario. - Buenos y ame voy a la casa… Adiós. - Adiós. Y seguí caminando cuando sentí pasos detrás de mí, giré la cabeza y vi a uno de mis tíos, me extraño su presencia ahí, pues a pesar de haber reunión familiar, él no pertenecía al lado de la familia de mi mamá... - Necesitas que te acompañen. - No tío gracias, estoy bien. - Si lo necesitas y apuntando con su dedo índice, me mostró el lugar donde debería estar la salida del estacionamiento y lo que vi me dejo helada… NADA... más allá de la barda, no se veía nada… oscuridad total… no había faros, no había luces, y fue cuando me di cuenta que tampoco había calle, fue cuando caí en la cuenta de que caminaba hacia la completa oscuridad sin siquiera darme cuenta, y comprendí todo… - Sabes que es una Mayaca? - Una que? - Una Mayaca – dijo mi tío, mientras apuntaba en sentido contrario, hacía la entrada de la plaza, que ahora se sumía también en las tinieblas. Entre los deformes topos y algunas brillantes comadrejas, pude distinguir una sombra que se elevaba muy por encima de ellas, un animal enorme, a cuatro patas, tendría tal vez el tamaño de un caballo que cada vez se acercaba más a nosotros. - Miré a mi tío con una cara de ignorancia tan evidente que bastó para que recibiera la correspondiente explicación - Una mayaca son esos enormes perros negros… entonces se dio la media vuelta y comenzó a correr hacia ellos, agitando los brazos y gritando para llamar la atención de los monstruosos caninos… y fue entonces cuando escuche el silencio… nada, no había jadeos, no había aullidos ni gruñidos, ningún sonido que revelara a esos perros fuera de sus patas que golpeaban levantando polvo del suelo y entre su negro pelaje, entre esas enormes figuras de obsidiana, lo único que se distinguía eran sus dientes. Enormes, poderosos, deseosos de desgarrar, triturar, arrancar, no hacían nada más que correr con los hocicos abiertos hacía sus víctimas, tan extasiados en su visión de masacre que no emitían sonido alguno, hipnotizados, idiotizados, dominados por el fin para el que habían nacido, simple y sencillamente matar, no sabía nada más, era ese el único instinto que poseían, y mientras cinco de esas bestias endiabladas, nacidas de un agujero de inefable maldad y locura, rodeaban a mi tío, no pude contener un grito de horror que hizo que llamara la atención de dos de esas bestias… y mientras corrían hacía mí, ni siquiera pensé en huir, pues era inútil, podía moverme, podía correr, los impulsos no me faltaron, pero sabía que no tendría casa, solo alargaría un momento más el dolor que estaba a punto de inflingirme y mientras la primera de esas fieras alcanzaba el brazo con el que protegía mi cara, cerré los ojos… Cuando todo se hubo calmado, lo único que hice fue girarme sobre el otro lado de la cama y pensar… De donde? De Donde saque esas bestias?... [ Enlace | Sin comentarios :'( ] del.icio.us Estrella este post
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