UN NUEVO RETO
Cuando estoy en cama, después de un día de trabajo en la oficina, miro la profundidad de mi mente y me doy cuenta que cerré un día pesado. Me refiero a pesado con esa idea de las cosas que se complican con respecto a mis actividades diarias, a esas que no te dejan tranquilo por la importancia que tienen. Retomando lo anterior, trato de conciliar el sueño para incorporarme al siguiente día, el cual es el mismo en el que trato de dormir. Las imágenes se agolpan en mi mente, imágenes de todo tipo: personas, cosas, programas, problemas, sueños, actitudes todo dando vueltas dentro de mi cabeza como si esta fuera una licuadora que mezcla todo y lo sirve al siguiente día colado.
Al despertar me encuentro en la cama sintiendo en los ojos un ardor de los mil diablos, con la idea de llegar a la oficina y encontrarme de nuevo frente al monitor de mi computadora, y frente a mi taza de café americano. Escribir un nuevo reporte de datos incomprensibles e integrarme nuevamente al reto de salir delante de este teorema que aun no alcanzo a descifrar y que me tiene “despierto” con el propósito de lograr el nuevo reto de cada día. Con el reto de disfrutar de ¡vivir! 
Escuchando: JAZZ - GERALD WILSON


