Pemex Corporation Incorporated
Así es, fuera del barrio hay más barrios, y los murmullos que la cuadrilla silenciadora de uno acallan, se ventilarán fuera de ahí sin más ni más. Lo que en un país es escondido disciplinada e inescrupulosamente por un gobierno en colaboración con medios de comunicación, será siempre visto con cierta lástima desde otros lugares. Sin embargo, la democratización de los medios actual deja poco escapar, y se vuelve cada vez más difícil tapar el sol con una “sana” reforma energética.
Hace poco circulaba en televisión un comercial donde el actor gordito casi-simpático de telmex (oh negación-de-dios, ¿por qué “word” intenta cambiar la “t” minúscula a mayúscula en la palabra “telmex”?) exponía la grandeza de esa empresa (des-estatalizada y monopolizada por el casi irlandés Salinas –no Rocha- De Gortari) por llegar a regiones casi inhóspitas del país (según por puro altruismo) y conminaba a las demás empresas telefónicas a no “rajarse” y entrarle de igual forma a los catorrazos. Ese grado de cinismo slimiano es el que se construye desde el gobierno mediocre cuando se deja al “libre mercado” ser (para unos cuantos). Sobran ejemplos (bancarios) de dichas prácticas escalofriantes de ostentación de un capitalismo voraz; ahora se pretende llevar esto a la esfera de negocios petroleros. No hay más, it’s all about business, dear amigo, just get away from here, don’t bother us and you’ll never ever be pissed off. El laissez faire está más vivo que nunca, monsieur et mademoiselle, solo que hay quien lleva la batuta de qué se deja y qué no se deja laissezfairear.
Hay verdades que no hace falta que sean comunicadas por esas rameras mediáticas al servicio del estado para que sean de dominio público, no están haciendo imbécil a nadie; están, mejor dicho, haciendo acto de cinismo ante un pueblo -mi pueblo, nuestro pueblo, vuestro pueblo- que ha dado siempre muestras católicas de poner las otras 3 mejillas al ofensor. El juego entonces es: hago como que te digo la verdad, sabes que te miento, haces como que te crees que intento convencerte de que no te miento; y si ya sabes cómo actúo entonces nunca te he mentido: juego de semi-verdades en un entorno pluscuamchantajista, diría ese imbécil auto-apodado “ixca”.
Esta noticia entre otras es “ciertamente coadyuvante en una yuxtaposición de evidencias a los que nuestro Estado de Derecho dictamina que no ha lugar”. Amén:
http://www.telemundo52.com/video/9804422/detail.html (video que me compartió ese apreciado y siniestro trovador nada errante llamado Rubén: que somos a la zurda más que diestros, entre tantos congresos de los desunidos)
PD: hace poco en una comida entre colaboradores se destiló acompasadamente el tema de los famositos periodistas que en televisa hacen una mesa de debate. Medio encanijado les decía que ese supuesto debate no era otra cosa que un espectáculo más en ese medio de desinformación y específicamente en esa televisora patiño del gobierno, a lo que se me dijo seriamente que muy por el contrario, ese tipo de debates “informaban” a la gente sobre su “realidad política”. No dudo que ilustren a mucha gente que acaba de entrar en uso de razón (infantes en general) pero nuevamente metí mi cuchara, tenedor, cuchillo y apuñalé diciendo que no, que no y que no (terco como siempre) que eso era simple espectáculo (como la lucha libre, el pambol y los aberrantes reality shows) y que sólo se debatían, evidentemente, temas a-modo e inofensivos y que para realmente empaparse más de política y realidad había que recurrir a medios más diversos, objetivos y plurales de información. Ante las miradas suaves de compasión entendí que de mi boca sólo se escupían herejías, y dócil como soy agarre mi taquito de pastor con guacamole y le di una rencorosa mordida mientras miraba con esperanza mi lata roja de agua negra del imperalismo yankee, y al mismo tiempo recordaba a aquel alemán que me sugirió votar por el PAN en el 2006 pues si no ganaban estos, la Bombardier Aerospace México agarraba sus maquinitas, hacían sus maletas y se iba del país, sí señor, cómo de que no, “miénteme pero no me dejes”.



