Superfurryanimalesco, con puente sin patria
Viernes de tolerable levedad, de apacible espera por un descanso prolongado. Las rutinas proletarias de trabajo que se extiende cerca de once horas predisponen el cuerpo al descanso; se vuelve una inercia la actividad y cuando el descanso llega se buscan pretextos para dejar de ejercerlo. Es prejuicio en perjuicio, y parodio no por odio como dijera Cabrera Infante, el señor de los tres tristes tigres y sus habanas para infantes difuntos. A mi viernes no le acompañan largas disertaciones cíclicas-circundantes-revoloteantes-ensimismadas-presuntuosas respecto a los mismos y revolcados temas, que para eso haría falta demasiado tiempo libre, el cual escasea miserablemente por este desolado paisaje. Sigo sin el valor de iniciar el Ulises de Joyce... me atosiga la inapetencia literaria este mes; seguirá épico y supuesto por otra jornada más.
Hoy no queda ya sino chapucear en diarios izquierdistas con fondo superfurryanimalesco.
Infelices fiestas sin patria a todos.



