Efecto-Causa y su Incertidumbre Combinada K=2 - Tortimenudeo
Durante todo el 2007 tuve a mi cargo un negocio, en el que llevaba laborando dos años, y el mismo en el que sigo trabajando; es decir, mi hobbie de los últimos cuatro años. Quedó a mi cargo por cuestiones meramente circunstanciales. Estuve allí en momento que se debía, un empleado sumisamente responsable, un gran mortificado por convicción. De responsable técnico -cual debe hacer un ingenierito politécnico, cómo dictan los cánones populares- tuve que comenzar a batallar con casi todo el lío administrativo que un changarro necesita, desde el vale azul hasta el desgarre procesal con los brokers para las importaciones (que no fueron muchas).
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Ese año no hubo nuevas inversiones aplicadas al negocio, debido básicamente a que veníamos de una pequeña recesión. Así que nos dedicamos a producir, producir, producir, sin mirar ni de soslayo el camino. Tomamos rumbo sin mirar atrás, ni a los lados. Incluso se descuidó un poco el papeleo del sistema de calidad que menudamente me había costado implementar en los años previos. El fin de año 2007 nos encontramos con un balance bancario muy favorable. Por desgracia, mi incipiente interinato llegó a su fin con la llegada de un preciso alemán, cómo de que no: una empresa alemana debe tener un guía alemán, la fórmula es sencilla. Y con ese certificado de origen, aunado a su background de vendedor, tomó el negocio cual si fuera Microsoft. Se ha visto a sí mismo proyectado a un futuro promisorio en este nuevo mundo –al menos para él. Las parcas arcas casi colapsan ya con nuevos proyectos, nuevas inversiones, nuevos objetivos. He aprendido la gran diferencia que hace la visión de negocios vista desde el nivel tendiente a lo técnico y aquella del vendedor que primero se ha vendido a sí mismo cientos de ilusiones. Ahora se inflan cifras, se asumen proyectos seguros cuando no se han culminado, se vanaglorian de triunfos ajenos, se llevan a cabo proyectos de inversión que de antemano se sabe son imprácticos. Acepto que la carga de responsabilidad ha pasado a otra mano, y puedo descansar desde mi porción de parcela viendo como desfila el teatro, esa simulación, esa aprehensión de lo verosímil como fórmula salvadora. Se acerca el fin de año, y con él un nuevo balance de hechos. A la cruda cifra precisa se le puede cubrir con los cheques sin fondo de la verborrea común de quien sabe expedirlos al por mayor; allá de quien los cobre feliz, yo paso. Tendré mi revancha. Ahora sé lo que debo y puedo hacer en ese negocio propio que ya fulgura en los planes de-ya-casi.
Por cierto, qué tal esto que sucede en un municipio de Jalisco: Guadalajara, Jal., 21 de septiembre. San Isidro Mazatepec, comunidad de 4 mil habitantes ubicada en el municipio de Tala, Jalisco, es el único lugar del mundo donde elaborar, comprar o vender tortillas hechas a mano es un delito. Así, la policía aplica operativos para combatir lo que podría denominarse tortimenudeo... Ver más en: http://www.jornada.unam.mx/2008/09/22/index.php?section=estados&article=041n1est


