Parce-que on dois être
El pinche sol me da un tremendo zape esta mañana de hueva, apenas vislumbro el horizonte del jodido bajío queretano, mientras conduzco atropelladamente rumbo al trabajo. Odio morder este jodido viento fresco tan temprano, pero me caga más ir con los cristales arriba, emburbujado. Acelero y me vale madres si consume más combustible el auto, freno estrepitosamente mientras grito a todo pulmón, you’d say i’m putting you on, but it’s no joke it’s doing me harm you know i can’t sleep, I can’t stop my brain you know it’s three weeks I’M GOING INSANE, YOU KNOW I’D GIVE YOU EVERTHING I’VE GOT FOR LITTLE PIECE OF MIND; miro de soslayo con rencor al pendejo que lleva varios segundos mirando mi perfil no-griego y alcanzo a pintarle unas cremas cuando el verde nos da permiso de pasar y meto chancla al acelerador. Hoy dejé el humor en el trono mientras cagaba apresuradamente en la madrugada mientras el café esperaba en la mesa más tibio que mis nalgas a esta hora. Llego a la oficina y me conforta siempre a los veinte más-menos cerocomacincogrados. Efectúo el efectivo ritual rítmico de desactivacióndealarmas-encendidodelaptop-revisióndenivelesdetemperatura. Postro mi trasero en la silla y me preparo para el otro ritual: laborar en lo que más me gusta. Así que hago una última mentada de madre a quienmevengaengana, activo el winamp con un par de temas grungeanticuadonirvanezco y a darle. Para cuando la tribu llega este cabrón ya es el bienportado, responsable, diplomático, considerado, amable y hasta puede que me sacrifique a dar masaje a alguna colega: tan corriente y simple cual puede haber, y quien quiera objetar pues que objete.
Sin comentarios :'( ]

